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psoriasis

Cuidados para la piel con psoriasis

La psoriasis es una patología inflamatoria crónica de la piel que cursa con inflamación, descamación y picor. En invierno se puede producir un empeoramiento de los síntomas debido a los cambios bruscos de temperatura, el frío, la deshidratación que produce la calefacción, etc. Además, el estrés y la ansiedad son dos factores desencadenantes de los brotes de psoriasis. Para disminuir los síntomas, la piel con psoriasis requiere un tratamiento y cuidado especiales, sobre todo en épocas donde se producen brotes como el invierno. Estos cuidados dependerán del tipo de psoriasis, la gravedad de los síntomas, la zona donde se produzca y el tipo de paciente, aunque hay ciertos hábitos genéricos que nos ayudarán en el mantenimiento de las pieles con psoriasis. A continuación os dejamos algunos consejos para ello, eso sí, siempre siguiendo las indicaciones y recomendaciones de nuestro médico en primer lugar. Refuerza la hidratación de la piel. Mantener la piel hidratada a diario es esencial para controlar los brotes de psoriasis, tanto a nivel interno como externo. Así, es muy importante tanto beber suficiente agua como aplicar cremas hidratantes específicas como Boskin Crema y cuando empiecen los primeros síntomas, Bionatar Crema , que además de mantener la hidratación, su fórmula con Ictiol y Extracto de Sauce Blanco ayuda a reducir la inflamación, el picor y la formación de placas. Mantén húmedo el ambiente. Como hemos mencionado anteriormente, el uso de la calefacción en invierno puede resecar el ambiente provocando que se reseque la piel. Para contrarrestarlo, es aconsejable usar un humidificador que mantenga un adecuado nivel de humedad en el ambiente. Duchas cortas con agua tibia y productos específicos. El agua muy caliente reseca la piel y puede provocar irritación, por eso es recomendable ducharse rápidamente con agua tibia y utilizando un gel adecuado para pieles con psoriasis que ayude a reducir sus síntomas. Bionatar Champú/gel, por ejemplo, es adecuado tanto para lavar el cuerpo como el cuero cabelludo, ayudando a mantener el balance lipídico de la piel y ejerciendo un efecto antiinflamatorio, queratolítico y antipruriginoso. Evita el uso de perfumes y cosméticos con alcohol. Las colonias, perfumes y cosméticos con alcohol son muy agresivos para la piel, así que es mejor evitar aplicarlos directamente sobre la misma, especialmente cuando se trata de pieles sensibles o con patologías como la psoriasis. Utiliza prendas de tejidos naturales. Las prendas de ropa de tejidos naturales sin costuras abrasivas como el algodón o el lino son más suaves y transpirables, mientras que los tejidos sintéticos o las telas gruesas o de lana son más agresivas y pueden irritar la piel. De la misma manera, se debe usar un calzado cómodo y transpirable, especialmente en casos de psoriasis plantar, y evitar los accesorios de joyas o bisutería en las zonas afectadas. Ponte al sol unos minutos al día. La exposición solar durante un tiempo breve y con la adecuada protección de la piel tiene efectos positivos para el organismo como la síntesis de vitamina D. Como en invierno recibimos menos horas de sol, es recomendable exponer algunas zonas de la piel como brazos y piernas a los rayos solares unos minutos al día, siempre evitando las horas más centrales del día y controlando el tiempo de exposición solar, ya que el exceso de exposición puede desencadenar un brote. Sigue unos hábitos de vida saludables. La piel es el órgano más grande del cuerpo y el que nos protege de los agentes externos, por eso se ve muy afectada por nuestro estilo de vida. El alcohol, el tabaco, el exceso de cafeína, la exposición solar prolongada y sin protección, una mala alimentación, el sobrepeso… todo afecta negativamente al estado de nuestra piel, por eso es esencial seguir unos hábitos saludables si queremos mantener una piel sana y controlar los brotes de psoriasis. Si queremos un refuerzo para mantener nuestra barrera cutánea fuerte y nutrida, podemos añadir Vitamono EF cápsulas como complemento alimenticio para adquirir vitaminas, antioxidantes y ácidos grasos esenciales que ayudaran en los periodos de brote y mantenimiento. Procura evitar el estrés. El ritmo actual de la vida sumado a diversas preocupaciones, pueden provocar un aumento del estrés, por lo que si percibimos que nuestro nivel de estrés es elevado debemos poner en marcha mecanismos y herramientas que nos ayuden a controlarlo. Hacer deporte, realizar ejercicios de respiración, practicar yoga o poner en práctica algún hobbie son algunas técnicas que nos pueden ayudarnos a disminuir el estrés y la ansiedad. Visita a tu dermatólogo y sigue el tratamiento pautado. En los casos de enfermedades crónicas como la psoriasis es importante consultar a nuestro dermatólogo para que pueda realizar un diagnóstico y seguimiento de su evolución. Así podremos encontrar el tratamiento más adecuado para nuestro caso y mantener los brotes de psoriasis bajo control.   A pesar de que la psoriasis es una enfermedad crónica, siguiendo estos consejos y las recomendaciones de nuestro dermatólogo podemos mantenerla bajo control y aumentar el tiempo interbrote para que nos afecte a nuestra vida diaria lo menos posible. 

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Psoriasis y estrés: ¿cómo gestionar el estrés?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica que provoca la aparición de placas enrojecidas, irritadas y con escamas en la piel. No es una patología contagiosa, pero la visibilidad de las lesiones cutáneas puede causar rechazo social, a pesar de que cada vez hay más visibilidad y aceptación en la sociedad. Aunque el síntoma más evidente son las placas en la piel, la psoriasis es una afección sistémica, es decir, que puede afectar a cualquier órgano o sistema del organismo, provocando otros problemas como artritis psoriásica, afectación hepática, renal o depresión, entre otros. A esto hay que sumarle que factores como los cambios hormonales o el estrés tienen una gran influencia en la aparición de brotes de psoriasis. Así, la evolución favorable de los tratamientos para la psoriasis también dependen de que el paciente se encuentre estable.  El estrés no puede provocar psoriasis por sí solo, sino que juega un papel clave en el desarrollo de una fase de brote. Además, la propia enfermedad puede ser una causa de estrés, pues las lesiones en la piel, especialmente en zonas visibles como las manos o la cara, pueden dañar seriamente la autoestima del paciente y provocarle ansiedad, llegando incluso a afectar a sus relaciones personales y laborales. El estrés es una afección común en la sociedad actual, sin embargo a las personas con ciertas patologías les puede perjudicar incluso más. Por eso, es importante intentar encontrar el foco que lo produce y poner medidas para minimizarlo en la medida de lo posible.  PRINCIPALES CAUSAS DEL ESTRÉS: Hay diversos motivos que pueden provocar la aparición del estrés, por eso es identificar cuál o cuáles son los que nos están afectando e intentar solucionar el problema de raíz si es posible: Exceso de trabajo: Los picos de trabajo y la sobrecarga de tareas puede derivar en un estrés constante que acaba afectando tanto a la vida laboral como personal. Ante esta situación, lo mejor es ser conscientes, aceptar que no podemos con todo (y no pasa nada por ello) y hablar honestamente con nuestro superior para ver cómo solucionarlo, o si eres jefe, aprender a delegar.  Atender a la familia: Es normal intentar satisfacer todas las necesidades de nuestra familia, sin embargo cuando se trata de niños pequeños o de personas mayores, es una tarea que puede requerir mucho tiempo y esfuerzo, y no siempre es posible abarcar todo lo que nos gustaría. Buscar soluciones alternativas o pedir ayuda a otros miembros de la familia son opciones que podemos barajar en este caso para que la situación no nos sobrepase.  La presión de las vacaciones: A pesar de que el período vacacional es para descansar, muchas veces nos encontramos con que salir de nuestra zona de confort o  el hecho de no estar trabajando nos hace sentir ansiosos. Incluso el intentar buscar las vacaciones perfectas con nuestra pareja o familia puede ser causa de nerviosismo.  No saber decir «no»: Muchas personas se sienten violentas a decir «no» y poner límites, ya sea por culpabilidad, querer hacernos responsables de todo, evitar la confrontación o el miedo al qué dirán. Es importante aprender a decir «no» de forma asertiva y establecer ciertos límites, incluso si se trata de familia o amigos. Así evitaremos el estrés de tener demasiados compromisos y encontraremos el equilibrio entre ser generosos con los demás y disfrutar de nuestro propio tiempo.  No tener tiempo libre: Es esencial desconectar del trabajo o las situaciones que nos causan más estrés y buscar tiempo de ocio para disfrutarlo como nos apetezca. Si te cuesta encontrar tiempo libre, es importante que lo calendarices en tu agenda como una tarea más, «obligándote» así a cumplir con el horario previsto y descansar en los espacios destinados para ello.  Obsesionarse con la perfección o lo previsto: Hay que poner mimo y esfuerzo en todo lo que hacemos, pero no debemos presionarnos con que todo tiene que salir perfecto o tal cual lo hemos planeado, pues lo habitual es que surjan imprevistos y no todo vaya perfecto. Es más, la perfección absoluta no existe, así que lo mejor es no obsesionarnos con ella.  Sentirnos confusos y perdidos: No encontrar algo que nos motive, no tener clara nuestra dirección o lugar en la vida o sentir que tenemos la cabeza «desordenada», es bastante más común de lo que creemos. Casi todas las personas sufren una época de «crisis existencial» donde no tienen claro su futuro laboral o personal y se sienten perdidas, lo cual suele conllevar una importante ansiedad. Lo mejor es no agobiarnos ni presionarnos, hablar del tema con personas cercanas e incluso un profesional, y seguir buscando una fuente de motivación  e inspiración, que antes o después llegará.  CÓMO CONTROLAR EL ESTRÉS Para controlar el estrés es esencial ponerle solución al problema que lo causa, pero cuando esto no es posible, hay ciertas actividades y técnicas que nos pueden ayudar a gestionar la ansiedad y tranquilizarnos. Practica deporte: La actividad física ayuda a aliviar la tensión y fomenta la liberación de endorfinas y serotonina, sustancias que influyen positivamente en el estado de ánimo y proporcionan una sensación de calma y bienestar. Sobre todo, es recomendable practicar deporte en equipo o grupo para animarnos mutuamente a no dejar la actividad y que se convierta también en un espacio de ocio. Establece prioridades: Identifica las situaciones que te causan estrés y procura evitarlas, dándole prioridad a las cosas que te hacen sentir bien. Cuida la alimentación: Una dieta saludable que nos aporte los nutrientes adecuados mejora la autoestima, hace que nos sintamos mejor y disminuye el estrés. Evita las sustancias excitantes: Procura disminuir el consumo de cafeína, teína u otras sustancias excitantes, pues aumentan el nivel de nerviosismo. Puedes sustituir el café o el té por infusiones sin teína como el rooibos o menta poleo. Disfruta de un baño calentito: La ducha o el baño es el momento perfecto del día a día para relajarnos y desconectar. Crea una atmósfera tranquila, puedes poner música relajante o encender alguna vela, y tómate todo el proceso con tranquilidad, sin prisa. Además, si sufres psoriasis puedes aprovechar para tratar las

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¿Por qué nos pica la piel?

El picor en la piel o prurito es una sensación incómoda que puede incluso llegar a afectar a nuestra vida diaria. Esta picazón puede llevarnos a querer rascarnos intensamente, sin embargo, rascarse de manera reiterada puede empeorar los síntomas, irritar la piel e incluso provocar heridas. Ahora bien, ¿por qué se produce el picor en la piel? Las causas que provocan el prurito son diversas, pero es importante identificar cuál es la raíz del problema para poder ponerle solución a largo plazo. Eso sí, siempre podemos aplicar productos que alivien los síntomas y dejen la piel hidratada como Policalm Crema, que tiene propiedades calmantes y repara la piel. La crema se puede complementar con Policalm Shower Gel que limpia suavemente la piel y calma el picor.  ¿Cuáles son las causas más comunes del picor en la piel? Irritación: Determinados tejidos, los productos químicos o de limpieza, los jabones, las picaduras de insectos, algunas plantas y otras sustancias pueden irritar la piel y causar picor en la zona, por lo que es aconsejable evitar el contacto con estos agentes y proteger la piel de su exposición.  Reacciones alérgicas: Dependiendo de la persona, hay diversas sustancias, animales, insectos, picaduras, productos cosméticos, plantas o tejidos que pueden causar una reacción alérgica en la piel con el consecuente prurito y erupción. Incluso hay reacciones a ciertos fármacos que pueden provocar picazón, por lo que es importante identificar el agente que nos provoca la alergia para poner las medidas necesarias.  Alergia solar: La radiación solar puede causar el desarrollo de muchas patologías cutáneas, por ejemplo la erupción polimófica lumínica conocida comúnmente como alergia al sol. Se suele identificar porque, tras la exposición al sol, se manifiestan síntomas como picor, dolor o enrojecimiento de la piel en las zonas que han estado expuestas.  Estrés: Muchas veces no somos conscientes de impacto que tiene nuestro estado emocional o mental en nuestro cuerpo. Por ejemplo, en situaciones de estrés o ansiedad podemos notar que en la piel aparecen granos, sequedad o incluso un molesto picor en respuesta al nerviosismo. Xerosis: Como xerosis o piel seca se conoce la falta de hidratación en la piel, normalmente provocada por la edad, no beber suficiente agua o enfermedades como la diabetes. Suele causar tirantez, picor e incluso la aparición de escamas.  Eczema atópico: Los eczemas son reacciones inflamatorias que provocan placas descamativas, secas y enrojecidas en la superficie de la piel. Suelen causar un intenso picor e incluso dolor en la zona. Para estos casos específicos, recomendamos Eczaid, nuestra crema para el alivio y prevención de los síntomas del eczema atópico. Psoriasis: La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se desarrolla en fases de brotes. Sus síntomas más habituales son la picazón o el ardor, piel seca y agrietada, y zonas enrojecidas y cubiertas por escamas, entre otros. Para esta patología, en Olyan Farma contamos con Bionatar, nuestra gama de productos específicos para tratar y aliviar los síntomas de la psoriasis. Sarna: La sarna es una afección cutánea provocada por ácaros, pequeños parásitos que provocan erupciones, irritación y una intensa picazón. Se contagia por contacto, pero no es peligrosa y se puede tratar.  Enfermedades internas: A veces, el picor en la piel puede ser síntoma de otra enfermedad que permanece oculta, como anemia, insuficiencia renal, enfermedad hepática, problemas de tiroides y ciertos tipos de cáncer, por ejemplo cuando un lunar pica puede ser una señal de que se está convirtiendo en melanoma.  Hongos: Las infecciones con hongos también suelen conllevar un intenso picor en la piel que suele aparecer en pies, manos, axilas o espalda. Además, suelen manifestarse con manchas escamosas de color blanco o rojizo. Hay diversos tipos de hongos que provocan distintos tipos de afecciones.  Cicatrices: El proceso de cicatrización puede conllevar también picor, así como tirantez y sequedad en la zona.  Embarazo: Durante el embarazo se producen cambios significativos en el cuerpo de la mujer, entre ellos es un síntoma frecuente sufrir prurito abdominal provocado por el estiramiento de la piel que produce el crecimiento del útero.  En cualquier caso, si sufres picor en la piel y desconoces la causa, lo mejor siempre es consultar a un especialista que pueda hacer un diagnóstico adecuado y ponerle solución al problema. Eso sí, la mejor forma de prevenir toda clase de enfermedades cutáneas es la hidratación intensa y el cuidado íntegro de la piel con productos como Boskin, que cuenta con una crema emoliente y ultrahidratante y un gel respetuoso hasta con las pieles más sensibles. 

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Halloween: maquillaje en pieles con psoriasis o dermatitis.

Llega Halloween y más de uno está deseando disfrazarse de su personaje terrorífico favorito (sabemos que este año el Joker va a ser el elegido por excelencia) con todo lo que ello conlleva: ropa, peluca, complementos y, cómo no, maquillaje. Es muy divertido disfrazarse, pensar cómo vamos a hacerlo e ir caracterizándonos poco a poco hasta convertirnos en seres aterradores. Sin embargo, las personas que sufren patologías cutáneas como la psoriasis o la dermatitis atópica muchas veces tienen que tener un cuidado especial a la hora de disfrazarse, especialmente en lo que concierne al maquillaje y tejidos irritantes. Por eso hoy te traemos algunos consejos que te ayudarán a pasar una noche de miedo y mantener la piel cuidada y sana. ¡Sigue leyendo! Busca disfraces o ropa de fibra natural Las pieles con psoriasis o dermatitis suelen tolerar mejor tejidos como el algodón, y es preferible evitar los acrílicos y las lanas. También es aconsejable que la ropa sea suelta y no nos apriete, además así seguro que estamos cómodos toda la noche.    Utiliza un maquillaje adecuado para tu piel Intenta buscar un maquillaje adecuado para tu piel, si es posible que sea hipoalergénico. Evita comprar productos que no sean de confianza o que contengan alcoholes o fragancias.  Prueba el maquillaje en una zona pequeña Antes de nada, es importante probar una pequeña cantidad de maquillaje en una zona de la piel para ver cómo reacciona. Si sentimos picor, vemos que se produce irritación o tenemos cualquier duda, lo mejor es no utilizar ese producto sobre el rostro. Lo mismo ocurre con otros productos para la piel como la sangre falsa: asegúrate que sus componentes no son agresivos para tu piel y prueba a aplicarlos antes en una zona pequeña.  Prepara tu piel antes del maquillaje Antes de aplicar cualquier maquillaje, es esencial que nuestra piel esté hidratada y limpia. Para ello, limpiaremos la piel y aplicaremos una crema hidratante específica para la psoriasis o la dermatitis, que nos ayudará a proteger el rostro del maquillaje.  No maquilles las lesiones Es aconsejable evitar maquillar las lesiones, especialmente si hay una herida abierta, pues podemos provocar que empeoren y se infecten. Retira el maquillaje antes de acostarte e hidrata la piel Al llegar a casa, solemos estar muy cansados, pero es muy importante no dejar que nos venza el sueño y desmaquillar adecuadamente la piel para que respire. Aplica una leche limpiadora o cualquier producto limpiador que sea adecuado para tu piel, y después utiliza una crema hidratante específica para que el rostro se recupere del exceso de maquillaje. Busca disfraces que requieran de poco maquillaje Lo mejor es buscar personajes que podamos caracterizar sin tener que usar mucho maquillaje para minimizar la agresión a nuestra piel. También podemos hacer uso de complementos y máscaras en vez de maquillarnos en exceso (siempre que sean transpirables y nuestra piel las tolere). Por ejemplo, un disfraz de calavera mexicana requiere mucho maquillaje, pero disfrazarnos de bruja o de Morticia Adams no. En cualquier caso, si tienes cualquier duda o si notas que tu piel reacciona mal ante un producto, asegúrate de consultar con un especialista, ya que la salud de la piel es lo primero. Y ahora coge tu disfraz, pon tu cara más aterradora, ¡y disfruta de una noche de miedo!

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La psoriasis más allá de la piel: consecuencias psicológicas.

Cuando hablamos de psoriasis nos referimos a una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, que produce irritación y lesiones con escamas blanquecinas. Los síntomas de esta enfermedad suelen ser sequedad de la piel, picor, dolor y descamación. Es una patología que evoluciona por brotes, es decir, hay épocas en las que los síntomas remiten y otras en las que empeoran considerablemente. Pero esto son sólo los síntomas «visibles», pues la psoriasis tiene un impacto en la vida cotidiana de los que la sufren que va mucho más allá de la piel. En primer lugar, cuando sufres una enfermedad de este tipo tienes que tomar más precauciones en lo que a hábitos de vida saludable se refiere, es decir, es importante no abusar del consumo de alcohol y tabaco, controlar el estrés, la obesidad, el metabolismo, etc., que son algunos desencadenantes de los brotes. Esto condiciona la vida de los pacientes, y nos lleva al otro problema de la psoriasis que tampoco tiene mucha visibilidad: las consecuencias psicológicas. Diversos estudios demuestran que la psoriasis afecta a la vida cotidiana de los pacientes y a sus relaciones sociales, familiares y a la vida en pareja. Esto se debe a que las lesiones psoriásicas muchas veces son visibles y por eso tienen un gran impacto psicológico, especialmente cuando se producen en la cara, las manos o la zona genital. También afecta a la vida profesional. Así, tiene una enorme repercusión en la vida de las personas que la padecen. Consecuencias psicológicas derivadas de la psoriasis. Estrés: La presión social por tener una buena imagen sumado al estrés de la enfermedad, hace que los pacientes normalmente sufran síntomas de estrés como irritabilidad, trastornos del sueño, problemas de concentración o nerviosismo. Además, el estrés suele empeorar la situación al provocar brotes psoriásicos, entrando en un ciclo difícil de romper. Baja autoestima: Hay un estigma social que ya de por sí rodea a muchas enfermedades dermatológicas, en este caso además la visibilidad de las lesiones cutáneas de la psoriasis en contraste con los estándares de belleza y de una piel perfecta de la sociedad actual hace que muchas personas que la sufran tengan baja autoestima y se sientan avergonzados e incluso inferiores. Esto se añade al hecho de que, aunque pueden mejorarse los síntomas, es una enfermedad que hoy por hoy no tiene cura, lo cual también suele producir ira y frustración. Todo esto se refleja en el estado de ánimo, llegando en ocasiones a la depresión. Aislamiento social: La baja autoestima y la vergüenza sumados al rechazo social que algunas personas con psoriasis han tenido que enfrentar, en muchas ocasiones provoca que se cohíban y dejen de hacer actividades que impliquen mostrar ciertas partes del cuerpo, como ir a la playa, a la piscina o al gimnasio. Así, terminan aislándose para evitar la vergüenza y el rechazo. Problemas en las relaciones íntimas: La baja autoestima, la vergüenza, las lesiones en zonas íntimas… todo ello repercute en la vida sexual de las personas con psoriasis, afectando a su estado de ánimo y, por tanto, a su actitud frente a las relaciones sexuales. Además. los brotes que afectan estas zonas pueden provocar dolor y picor, sobre todo al mantener relaciones.   Todo esto hace que sea importante tener en cuenta la salud mental y psicológica de los pacientes, así como su adaptación social. Para ello, el primer paso es intentar buscar un tratamiento efectivo para los síntomas, pues al reducir los síntomas se consigue una sensación de control que es esencial para que la frustración y la ira disminuyan, e incluso para sentirnos más atractivos y más seguros de nuestra imagen. La buena noticia en este aspecto es que cada vez hay tratamientos más efectivos para la psoriasis que consiguen una gran mejoría de las lesiones. Bionatar Crema, por ejemplo, ayuda a reducir la inflamación de la piel y las escamas, disminuyendo el picor. Además, su formato de 75 ml te permite llevarla en el bolso o la mochila y aplicártela donde y cuando la necesites. Otro punto clave es afrontar la psoriasis con una actitud positiva y proactiva, dejando de lado los complejos. Intentar ser positivos nos ayuda tanto a nivel psicológico como físico, pues favorece que los brotes remitan y disminuye el estrés. La terapia psicológica enfocada en cambiar malos hábitos y los pensamientos negativos contribuye a mejorar nuestro estado físico y mental, ayudándonos a adoptar pautas de comportamiento responsables con la enfermedad, por ejemplo, evitar rascarnos o procurar tener una alimentación sana. Por otro lado, hablar de la psoriasis y compartir nuestros sentimientos y necesidades con nuestra familia y amigos también puede ser de gran ayuda. Explicarles cómo queremos llevar el proceso de adaptación y aceptación de la enfermedad les ayudará a saber cómo actuar y acompañarnos, evitando situaciones incómodas. Además, hablar de la psoriasis le da visibilidad y ayuda a sensibilizar a la sociedad, lo cual es esencial para conseguir que la gente la conozca, sepa que no es contagiosa y evitar en mayor medida el rechazo social. Por eso, si tienes algún familiar, amigo o conocido que padece psoriasis, es muy importante que conozcas y seas consciente de lo necesario que es el apoyo social y familiar para superar las consecuencias psicológicas de esta afección. No es una enfermedad contagiosa, así que no hay ninguna razón para el rechazo. Es más, la comprensión de todos y el sentirse aceptado sí que puede marcar la diferencia en la vida de esa persona.

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La Psoriasis del cuero cabelludo.

La aparición de caspa normalmente lo primero que conlleva es una preocupación estética, pero también puede ser síntoma de un problema dermatológico subyacente, como la dermatitis seborreica o la psoriasis. La psoriasis es una enfermedad genética de la piel que afecta al 2% de la población, si bien es cierto que el 70-80% de las personas que padecen psoriasis presentan psoriasis en el cuero cabelludo. Este tipo de psoriasis puede ser leve y presentarse en forma de una fina descamación, o severa, provocando en el cuero cabelludo una placa roja y gruesa que puede provocar un intenso picor. Ahora bien, ¿cómo podemos identificar la psoriasis de cuero cabelludo? Te explicamos la diferencia con otro tipo de afecciones del cuero cabelludo. Normalmente, la psoriasis viene acompañada de rojeces que se pueden extender más allá de la línea de crecimiento del pelo y áreas escamosas, mientras que si es simplemente caspa está suelta por el cuero cabelludo y el pelo. Las zonas enrojecidas también suelen estar cubiertas de escamas de piel muerta de color plateado. Los síntomas suelen tener épocas de brotes y otras de remisión, siguiendo un patrón cíclico. Esto quiere decir que en ciertos periodos los síntomas pueden desaparecer y luego, en una época de estrés por ejemplo, reactivarse con un brote intenso y repentino. Además, la psoriasis en cuero cabelludo suele venir acompañada de psoriasis en otras zonas del cuerpo, especialmente en manos y pliegues de la piel como los codos, e incluso las uñas. La psoriasis de cuero cabelludo conlleva problemas tanto físicos como psicológicos para los pacientes, pues aparte de la incomodidad, la irritación y el picor, las placas psoriásicas pueden ser visibles cuando sobrepasan la línea de crecimiento del pelo, y afecta a las relaciones sociales de las personas que la padecen. Aunque a día de hoy no es posible una cura, sí que existen muchos tratamientos para paliar los síntomas de la psoriasis del cuero cabelludo y mantener los brotes a raya. Bionatar Champú es un champú indicado para el tratamiento de la psoriasis en cuero cabelludo con una cosmética excelente y una combinación de activos que trata todos los síntomas. Así, su fórmula a base de ictiol pale y aceite de Incha inchi tiene un efecto antiinflamatorio y ayuda a regular el exceso de producción de sebo. Su combinación con Bionatar Spray reduce el picor y la descamación provocados por la psoriasis en cuero cabelludo sin dejar residuo graso.   También hay algunas rutinas y medidas que podemos implementar en nuestra vida cotidiana y que nos ayudaran a mantener la Psoriasis del cuero cabelludo bajo control. Por ejemplo, es esencial evitar rascar el cuero cabelludo, pues a pesar del intenso picor que puede llegar a producir la psoriasis de cuero cabelludo, rascarse conlleva la aparición de lesiones cutáneas y heridas. Esto puede producir el fenómeno conocido como «fenomeno de Koebner», que conlleva la aparición de placas de psoriasis en zonas sometidas a un traumatismo previo, como puede ser la fricción o las heridas producidas al rascarnos. Por supuesto, es esencial poner especial cuidado en la piel del cuero cabelludo, incluso en los periodos de remisión de la enfermedad, con tratamientos de mantenimiento. Además, es aconsejable intentar identificar los brotes lo antes posible, pues así podremos comenzar el tratamiento cuanto antes. En cuanto percibamos una alteración en la piel o que empeora levemente, debemos acudir al médico para poner en marcha las medidas necesarias, y aplicarlas sobre el cuero cabelludo. Esta zona puede ser un poco compleja a la hora de aplicar cualquier producto, pues es muy pilosa. Bionatar Champú y Bionatar Spray son de fácil aplicación y están diseñados para que el cuero cabelludo absorba todos los ingredientes activos, pero aún así hay que ser cuidadoso y aplicar bien los productos. También es importante ser constante y paciente, pues mantener los brotes a raya implica mucho esfuerzo y constancia.

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Psoriasis: resolviendo dudas

Psoriasis es una palabra que probablemente hemos escuchado más de una vez, pues es una afección cutánea bastante común y que sufre un 2,3% de la población española. Sin embargo, en muchos casos no tenemos claro qué es y qué implica esta enfermedad. ¿Es contagiosa? ¿Se cura? ¿Cómo se manifiesta? En este artículo respondemos a las principales dudas y cuestiones que pueden surgir acerca de esta patología. ¿Qué es la psoriasis? Cuando hablamos de psoriasis nos referimos a una enfermedad frecuente de la piel que se caracteriza por la aparición de lesiones escamosas engrosadas e inflamadas que tienen su origen en un trastorno autoinmune. Este trastorno del sistema inmunológico provoca que las células de la última capa de la piel tengan un nivel de crecimiento mucho más rápido de lo normal, dando lugar a esas escamas blanquecinas que denominamos placas psoriásicas. No se conoce su causa con seguridad, aunque existen factores genéticos que favorecen el desarrollo de la enfermedad. ¿Cuáles son sus síntomas? Las placas psoriásicas se presentan en forma de zonas enrojecidas e inflamadas cubiertas por escamas blanquecinas, que suelen ir acompañadas de picor, ardor e incluso dolor. Pueden localizarse en cualquier parte del cuerpo, aunque suelen aparecer con mayor frecuencia en codos, rodillas, cuero cabelludo, abdomen, espalda y uñas. ¿Es contagiosa? La psoriasis no es una enfermedad contagiosa, aunque la visibilidad de las lesiones suele tener un impacto importante sobre la calidad de vida de los pacientes. ¿Se trata de una patología crónica? Actualmente, no existe cura para la psoriasis, aunque la mayoría de los tipos de psoriasis tienen ciclos, con brotes que duran semanas o meses y que luego disminuyen e incluso llegan a remitir totalmente. A pesar de ser una patología crónica, hay tratamientos muy efectivos que permiten mantener la enfermedad bajo control y eliminar o disminuir los síntomas durante periodos más o menos prolongados. Por ejemplo, Bionatar crema es un producto sanitario no invasivo diseñado para controlar las irritaciones e inflamaciones de la piel causadas por la psoriasis. Su fórmula única rica en ictiol, extracto de sauce blanco, ácido salicílico y provitamina D3 ayuda a eliminar y suavizar las escamas, disminuyendo la sensación de picor y el enrojecimiento. Adoptar medidas en nuestro estilo de vida que eviten los factores desencadenantes de los brotes de psoriasis como el tabaco, el alcohol o el estrés, también nos facilitará controlar los síntomas de la enfermedad.

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¿Cuáles son las causas principales que provocan brotes de psoriasis?

La psoriasis es, a día de hoy, una de las enfermedades más estudiadas a nivel mundial. No obstante, la causa de la misma es, hasta el momento, una gran desconocida. Pese a ello, y gracias a dichos estudios, sí que se conoce y se reconoce la existencia de una serie de factores que pueden actuar como desencadenantes de un brote de psoriasis. A continuación, exponemos los más destacados: Estrés Los trastornos emocionales suelen coincidir con la aparición de brotes de psoriasis. Además, en determinadas ocasiones, puede producirse el proceso a la inversa, siendo la existencia de las lesiones en la piel lo que desencadene situaciones de estrés, ansiedad o fragilidad emocional. No obstante, y pese a ser uno de los factores más acusados, es uno de los más fáciles de controlar por el propio paciente. Traumatismos Uno de cada cuatro pacientes de psoriasis puede sufrir a lo largo de la enfermedad un fenómeno conocido como fenómeno de Koebner, el cual implica que, tras recibir un golpe, aparecen lesiones propias de la psoriasis alrededor de la zona afectada en cuestión. Además, otra serie de traumatismos, quemaduras o cicatrices pueden ser también desencadenantes de brotes de psoriasis. Enfermedades bacterianas o víricas La activación de células del sistema inmunitario propia de este tipo de enfermedades puede provocar la inducción o el empeoramiento de las lesiones causadas por la psoriasis. En concreto, afectaciones en focos infecciosos tales como la faringe o las vías urinarias se relacionan estrechamente con los brotes de psoriasis. Medicamentos Determinados medicamentos pueden verse involucrados en el desarrollo de brotes de psoriasis. Aquellos vinculados con el litio -uno de los elementos básicos de muchos psicofármacos- y los medicamentos para la hipertensión están directamente relacionados con el empeoramiento de las lesiones, pero no son los únicos: algunos básicos de nuestro botiquín, pueden tener también consecuencias negativas si se abusan de ellos. Por ello, se antoja indispensable que informes a tu médico de tus circunstancias antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento. Clima Los cambios de estación y el frío extremo pueden relacionarse con los brotes de psoriasis. En líneas generales, los pacientes que sufren de psoriasis suelen mejorar en verano y empeorar en invierno, ya que la sequedad de la piel propia del frío empeora las lesiones. Sin embargo, es importante recordar que una exposición excesiva al sol puede ser contraproducente. De la misma forma, es conveniente evitar el contacto directo de la piel con aires acondicionados y focos con excesiva potencia. Alcohol y tabaco Por último, se ha comprobado que determinadas sustancias tales como el alcohol o el tabaco son factores estrechamente relacionados con el empeoramiento de los brotes de psoriasis, interfiriendo en determinados tratamientos y llegando, incluso, a provocar recaídas. En el caso del primero, además de la sequedad de la piel que provoca y que es fatal para las lesiones, puede dar lugar a graves efectos secundarios si se combina con determinados medicamentos para la psoriasis tales como el metotrexato.

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