Olyan Farma

cicatrizacion

Cómo cuidar tus cicatrices este verano

Cuando se produce una lesión o herida, la piel comienza un complejo proceso de cicatrización que puede ser más o menos largo en función de la gravedad del daño. Durante todo este proceso, es importante tener un especial cuidado con la zona afectada para asegurar una correcta cicatrización y que a posteriori se note lo menos posible. Ahora bien, desde que nos hacemos una herida hasta que se cura completamente se suceden varias fases, las cuales es importante conocer de cara al cuidado de la piel: 1. Fase de coagulación o hemostasia: Esta primera fase comienza justo después de que se produzca la lesión, ya que cuando se produce una herida y comienza a sangrar el primer proceso que se pone en marcha es la coagulación para detener la hemorragia. Una vez los coágulos de sangre se secan, se forma la costra que protege el tejido dañado y evita infecciones.  2. Fase de inflamación. Una vez formada la costra, empieza la respuesta del sistema inmunitario para combatir las posibles infecciones y proteger la herida. A la vez, los vasos sanguíneos se expanden para permitir que llegue suficiente oxígeno y nutrientes a la herida. Como consecuencia, durante los días posteriores a la lesión, la zona se presenta inflamada y enrojecida, incluso puede supurar un líquido transparente.  3. Fase proliferativa: En esta etapa es cuando se regenera el tejido dañado y la herida comienza a hacerse más pequeña. Los glóbulos rojos colaboran en la creación del colágeno, que son las fibras base para el nuevo tejido. Esto sucede de 10 a 20 días después de que se produjera la lesión. 4. Fase de remodelación: Comienza cuando ya se ha reparado la dermis y la piel de la zona se vuelve más fuerte. Esta etapa puede durar hasta 2 años en función de la lesión, y finaliza con la cicatriz final. Durante este tiempo podemos notar tirantez, picor o un leve enrojecimiento en la cicatriz, señal de que la lesión aún no está completamente curada.  Las cicatrices aparecen porque el tejido nuevo que se utiliza para restaurar la piel es distinto al original, aunque cuando las heridas son superficiales normalmente la cicatriz desaparece por completo. Aún así un adecuado cuidado de la piel durante toda la cicatrización acelera el proceso y ayuda a que la cicatriz sea menos visible. Por eso, ahora te vamos a dar algunos consejos para que este verano cuides bien tus cicatrices y que la marca sea lo menor posible:   ¡Lo primero! Si te haces una herida, lo primero es lavar la lesión y procurar curarla para que no se infecte. En el caso de que sea una herida más grande, es importante acudir al médico para que evalúe los daños y nos indique cómo cuidar la zona. También es importante estar alerta ante cualquier síntoma de infección como fiebre, dolor intenso o mal olor.  No te arranques la costra. Hay que procurar no tocar la herida y es importantísimo no arrancar nunca la costra, pues cuando el tejido nuevo está listo se caerá por sí sola,  y si la quitamos antes alargaremos el tiempo de curación y quedará una mayor cicatriz.  Hidrata la zona constantemente. Mantener la piel hidratada facilita su regeneración y mantiene su elasticidad para que se recupere mejor.  ¡Cuidado con el sol!  Es esencial intentar evitar la exposición al sol y aplicar un protector solar SPF 50+ cuando vaya a estar expuesta, pues el nuevo tejido es muy sensible a la radiación solar y podría aumentar la pigmentación de la cicatriz.  Prototype 50+ es perfecto para cicatrices porque además de proteger la piel la mantiene hidratada en profundidad durante 24 horas, lo cual conserva la barrera protectora de la piel y facilita la correcta cicatrización. Aplica un tratamiento cicatrizante.  Exscar es un producto sanitario para la prevención y el tratamiento de cicatrices de todo tipo, nuevas o antiguas, que repara y devuelve la elasticidad a la piel gracias a su fórmula a base de silicona, ácido hialurónico y extractos vegetales. Aplicándo Exscar 2 o 3 veces al día conseguiremos disminuir el picor y la coloración, facilitando una adecuada cicatrización. Lo ideal es aplicar esta crema dando un suave masaje circular para evitar adherencias y combinarla con Prototype 50+  para una adecuada protección solar. ¡Y a disfrutar del verano!

Cómo cuidar tus cicatrices este verano Leer más »

Alimentos que favorecen la cicatrización.

La piel es el mayor órgano del cuerpo y uno de los más expuestos, pues es el órgano que nos rodea y protege de los agentes del exterior, a la vez que es un reflejo de cómo estamos por dentro. Cuando se produce una herida, por ejemplo, comienza un complejo proceso biológico para reparar el tejido dañado a través de una serie de reacciones bioquímicas, que es lo que conocemos como cicatrización. En este proceso nuestro organismo requiere de vitaminas y minerales que le proporcionen las herramientas necesarias para una correcta reconstrucción de los tejidos. Por eso, la alimentación es clave para tener una piel saludable y favorecer la cicatrización, pues es la fuente de nutrientes esenciales e hidratación que ayudan a proteger la piel de las agresiones externas como el frío o la exposición solar, combatir infecciones y regenerarse más rápidamente. Dentro de los alimentos, hay algunos que son especialmente beneficiosos para estimular el proceso de cicatrización, pues contienen nutrientes específicos relacionados con este proceso y que contribuyen a la creación de nuevos tejidos. Cítricos. Los cítricos son alimentos que contienen una gran cantidad de Vitamina C. Esta vitamina favorece la resistencia a infecciones y participa en la formación de colágeno, el cual aumenta la resistencia de la herida creando una sólida capa de tejido cicatricial. También tiene propiedades antiinflamatorias. Dentro de los cítricos encontramos frutas como las mandarinas, las naranjas, kiwis, piña, limones, fresas o pomelos, y en hortalizas como el tomate y el pimiento verde. Zanahoria. La zanahoria es un alimento rico en betacaroteno, un precursor de la Vitamina A. La Vitamina A es un antioxidante fundamental que contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de la piel, mucosas y otros tejidos, favoreciendo la cicatrización. Es útil en todo tipo de lesiones, por ejemplo, para el acné, el eczema, la psoriasis, quemaduras o el herpes labial. También ayuda al control de la respuesta inflamatoria, previene las arrugas y tiene propiedades fotoprotectoras, aunque eso en ningún caso quiere decir que comiendo zanahorias podamos prescindir de la protección solar.  Además de la zanahoria, hay otros alimentos precursores de la vitamina A como la batata, la calabaza, la pimienta roja, el melón, las espiancas o los albaricoques. Brócoli y pescado. El brócoli es una verdura con cualidades antioxidantes y rico en Vitamina K, una vitamina con importantes beneficios cicatrizantes que también está presente en el pescado. Esta vitamina tiene una función esencial en la coagulación de la sangre, evitando hemorragias y hematomas y reduciendo la inflamación, lo cual favorece la cicatrización. También es beneficiosa para las quemaduras, las estrías y como uso tópico para la rosácea y el acné. Además de en el brócoli y el pescado, también podemos encontrarla en otros vegetales de hoja verde como la lechuga o la acelga, en cereales y carnes rojas. Frutos secos. Los frutos secos como las almendras, las nueces o las avellanas son alimentos ricos en Vitaminas B y E, reduciendo la oxidación celular. Participan en el proceso de utilización de enzimas, en la producción de glóbulos rojos, y en el crecimiento y desarrollo de células y tejidos. También ayudan a regular las reacciones químicas. Las nueces, además de estos beneficios, tienen un efecto antiinflamatorio. Los frutos secos son ideales como complementos de las ensaladas o como tentempié. Legumbres, huevo y carne roja. Las legumbres, el huevo y la carne roja son tres alimentos ricos en proteínas y zinc. Las proteínas son esenciales para la curación de heridas, pues tienen un papel clave en el crecimiento y desarrollo de tejidos, mejorando la irrigación sanguínea gracias a dos aminoácidos que fortalecen el tejido. Por otro lado, el zinc es esencial para la adecuada síntesis de las proteínas en el proceso de cicatrización, y además ayuda a que el sistema inmune combata los agentes patógenos y las heridas no se infecten.   Además de los contenidos en estos alimentos, hay otros nutrientes relacionados con la cicatrización. Por ejemplo, los hidratos aportan la energía necesaria a las células para que puedan realizar sus funciones. Sin embargo, hay que evitar incluir en nuestra dieta los azúcares refinados, las grasas trans, los alimentos procesados y el alcohol, que son perjudiciales para nuestra salud y, por ende, para nuestra piel y su proceso de curación. También es importante mantener una buena hidratación, bebiendo una cantidad de agua adecuada para mantener el organismo hidratado, y dormir las horas necesarias, pues durante el sueño el organismo aprovecha la energía para recuperarse y reparar las heridas, por lo que hay que dormir el número de horas recomendadas por los expertos (entre 6 y 8 horas). Aparte de nuestra dieta, podemos mejorar  el proceso de cicatrización con cuidados específicos en esa zona. Exscar es un producto sanitario para el tratamiento y prevención de todo tipo de cicatrices: provocadas por acné, quemaduras, heridas, estrías, etc. Su fórmula aporta ácido hialurónico y diferentes extractos vegetales para reparar y devolver la elasticidad a la piel, favoreciendo una adecuada cicatrización y reduciendo los síntomas propios de las cicatrices, como el picor o la coloración de la zona. ¡Y no es comedogénico!

Alimentos que favorecen la cicatrización. Leer más »

Scroll al inicio