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Vitamono EF

Qué es el daño solar y la rutina para prevenirlo.

La radiación solar es el conjunto de radiaciones conjunto de radiaciones emitidas por el sol. La luz del sol es esencial para la vida, pero también puede ser muy perjudicial para nuestra piel e incluso los ojos. El daño solar es el daño cutáneo causado por la exposición prolongada a la radiación solar que se va acumulando a lo largo de los años. Por eso, es importante protegernos del daño solar para evitar los efectos negativos de la radiación en nuestra salud.  Efectos perjudiciales de la radiación solar en la piel más frecuentes: Quemadura solar: aparece justo tras la exposición al sol en forma de eritema, provocando un intenso enrojecimiento de la piel que puede ir acompañado de ardor o dolor. En los casos más graves, puede provocar ampollas, dolor de cabeza, fiebre, escalofríos, náuseas, fatiga y dolor en los ojos. Suele desaparecer en menos de una semana. Fotoenvejecimiento: a largo plazo, la exposición solar provoca el envejecimiento prematuro de la piel, dando lugar a la aparición de manchas, arrugas, flacidez, pérdida de elasticidad en la piel, etc. Reacciones alérgicas: en las zonas expuestas al sol aparecen manchas rojas, ronchas o ampollas, normalmente en la cara, el escote o los brazos. Pueden ser provocadas por la combinación de la luz solar con ciertos medicamentos o cosméticos. Hipomelanosis: son manchas blancas que aparecen en la piel expuesta al sol debido a que los melanocitos pierden la capacidad de generar melanina. Se suelen apreciar más en verano, debido a que el contraste con la piel bronceada es mayor. No está asociada a otros síntomas. Queratosis actínica: es el precáncer de piel más frecuente, y se caracteriza por manchas o parches de piel escamosos o con costras en la piel de color rojo, marrón o blanco. Puede derivar en carcinoma de células escamosas. Cáncer de piel: la radiación solar puede provocar daños en las cadenas de ADN de las células, aumentando el riesgo de padecer algún cáncer de piel, ya sea carcinoma basocelular, carcinoma escamoso o, en el peor de los casos, melanoma. ¿Qué quiere decir que el daño solar es acumulativo? Muchas veces hemos escuchado que «la piel tiene memoria» o que «el daño solar es acumulativo», ¿pero qué quiere decir esto exactamente? Cuando la piel recibe los rayos del sol, produce melanina para protegernos de la radiación UV, dando lugar al bronceado. Sin embargo, a veces la síntesis de melanina no es suficiente para absorber toda la radiación, que daña el ADN de las células, provocando mutaciones en el mismo. Aunque nuestro organismo tiene mecanismos de control para eliminar estas mutaciones, a veces algunas células escapan y sobreviven con alteraciones en su ADN, pasando las mutaciones a las nuevas células que producen.  Este proceso repetido sucesivamente en el tiempo y tras varias exposiciones y quemaduras, provoca que cada vez haya más mutaciones en las células, hasta que el daño solar es tan grande que provoca enfermedades en la piel. Por eso es importante ser consciente de que la piel tiene memoria, y que una parte del daño solar que vamos recibiendo con cada quemadura se queda en nuestras células para siempre, es decir, se acumula. Así, cuanta más radiación hayamos recibido, más probable es que suframos sus consecuencias. De ahí que sea esencial protegernos de la radiación solar siempre, especialmente en la infancia, cuando la piel es más fina y sensible.  Rutina para prevenir el daño solar: Prototype 50+: El primer paso y el más esencial para prevenir el daño solar, es aplicar protección solar todos los días en las zonas expuestas al sol. Prototype 50+ protege la piel de los rayos UVA y UVB, es resistente al agua y no escuece en los ojos. Además, Prototype 50+ ejerce una acción reparadora e hidratante, lo cual es esencial para mantener una barrera cutánea fuerte y sana. Modo de empleo: Media hora antes de la exposición solar, reaplicando cada dos horas para mantener la piel protegida.  Vitamono EF cápsulas: Una de las consecuencias de la radiación solar es la creación de radicales libres que producen la oxidación de las células, por lo que es importante contrarrestar este efecto a través de los antioxidantes. Vitamono EF Cápsulas contiene tocotrienol, un potente antioxidante que protege y refuerza la defensa de la piel contra agentes exógenos como la radiación ultravioleta. También ayuda a mantener la hidratación y la elasticidad de la piel. Modo de empleo: 1 o 2 cápsulas al día. Es recomendable comenzar a tomar Vitamono EF Cápsulas 1 mes antes de la exposición solar, durante los meses de exposición y 1 mes después.  Vitamono EF lipogel: Además del refuerzo de antioxidantes por vía oral, la presencia de tocotrienoles en la barrera lipídica ayuda a combatir la oxidación celular y mejora las defensas de la piel. Vitamono EF lipogel también contiene taurina, que ayuda a la fotoprotección especialmente al combatir el daño oxidativo del colágeno. Vitamono EF lipogel estabiliza y restaura la barrera protectora de la piel, hidratando y mejorando la membrana celular para prevenir y proteger la piel de los efectos oxidativos. Modo de empleo: 1 o 2 veces al día, después de Prototype 50+ por la mañana y/o tras la exposición solar por la noche. Puedes aplicarlo también en zonas sensibles como el contorno de ojos y en mucosas.  Además de seguir esta rutina, aconsejamos seguir las recomendaciones generales en cuanto a la exposición solar: evitar el sol en las horas centrales del día, usar sombrero y gafas de sol, mantenernos hidratados, seguir una alimentación equilibrada, etc. ¡Protégete del sol para disfrutar de una piel sana hoy y mañana!

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Rutina para pieles atópicas por la Dra. Aitana Robledo y Farmacia Senante

La Dra. Aitana Robledo de Dermatoclinic y Farmacia Senante han elaborado una rutina para cuidar las pieles con dermatitis atópica y aumentar el tiempo entre brotes atópicos. ¡Sigue leyendo para descubrirla! Bueno, bueno, bueno, este año 2021 nos está dando la bienvenida envuelto en un frente frío que ha dejado media península enterrada en la nieve, y como sabréis los que sufrís de dermatitis atópica (DA), el clima con temperaturas extremas como el frío que estamos padeciendo en estos momentos en muchísimos lugares de España es uno de los desencadenantes del brote atópico. Además de poder verse potenciado por los cambios de tejido de nuestra ropa y si contamos que salimos de las navidades donde hemos podido descuidar un poco la dieta…, el brote atópico puede haber sido casi inminente o que muchos lo sigáis sufriendo en este momento. La vuelta de las vacaciones y el estrés adicional que ha podido provocar “Filomena” pueden ser otro de los desencadenantes que potencien el curso del brote de esta patología, ya que añadido a todo lo anterior este estrés puede provocar cambios inmunológicos que alteren el estado de la piel.  Por eso es preciso realizar un cuidado especial de nuestra piel, tengamos o no alguna patología y, como siempre, lo principal es mantener una correcta hidratación y utilizar productos que se adecuen a las características de cada uno. Si además padecemos dermatitis atópica es importante extremar los cuidados para mantener nuestra piel en calma, evitando irritantes como limpiadores cutáneos, ropa de lana o fibras sintéticas, agua caliente, jabones que contengan detergentes. Para que lo entendáis bien voy a explicaros cuál es el proceso que sigue y cómo podemos estirar los tiempos inter-brote con cuidados específicos. Para ello vamos a utilizar “terminología científica” pero vamos a intentar adecuarla lo máximo posible para que todo aquel que curse con dermatitis atópica pueda entender que le ocurre a su piel, porque el conocimiento sobre la patología puede darte pautas para mejorar tus cuidados. QUÉ ES LA DERMATITIS ATÓPICA Y QUÉ PRODUCE EN NUESTRO ORGANISMO La dermatitis atópica es un proceso inflamatorio cutáneo crónico, caracterizada por un intenso prurito (que produce picor), de carácter recurrente. Usualmente aparece durante la infancia temprana y la niñez, pero puede persistir o comenzar en la vida adulta. Es una enfermedad multifactorial en la que están implicados factores genéticos, defectos en la función de la barrera cutánea, factores inmunológicos y factores ambientales. Además, destaca el aumento en la prevalencia de los últimos años y el gran impacto en la calidad de vida de las personas con dermatitis atópica y sus familias, pudiendo, además, generar un impacto psicológico nada desdeñable.  Todo esto hace que sea todo un reto tanto para los médicos especializados que la tratan, como son dermatólogos, dermatólogos pediatras, pediatras, alergólogos e inmunólogos, así como para la Atención Primaria y las oficinas de farmacia, pues son el primer profesional sanitario que ve al paciente niño o adulto y que hace un seguimiento de los pacientes con dermatitis atópica leve/moderada. Esta patología presenta una morfología y distribución muy característica en las lesiones que produce y que normalmente se presentan en los pacientes que la cursan, tanto que son típicas como: el eczema exudativo o liquenificado. Estas lesiones afectan típicamente a las flexuras, como el interior de los codos o la parte de atrás de las rodillas, y en su mayoría causan otro síntoma que va muy unido a la dermatitis atópcia y en muchos casos a otras patologías de la piel: EL PRURITO O PICAZÓN DE LA PIEL Los desencadenantes del prurito son varios, también puede depender del origen, pero en casi todos influye la histamina y una acción inflamatoria. Una barrera epidérmica dañada permite la penetración de agentes irritantes y pruriginosos, al igual que un contenido de agua en la piel menor del 10%, puede desencadenar prurito y rascado. Además, un gran porcentaje de los pacientes atópicos atribuyen el empeoramiento de sus síntomas al estrés emocional, lo cual tiene una traducción biológica por el sistema psiconeuroendocrinológico. Esto quiere decir que nuestro estado psicológico, neuronal y nuestro sistema endocrino están muy relacionados y cualquier desequilibrio puede producir la liberación de glucocorticoides, catecolaminas y neuropéptidos, que incentivan el brote atópico. La sudoración es otro factor que induce prurito ya que en pacientes atópicos aumenta la sudoración ecrina desencadenada por el neurotransmisor acetilcolina. Además, debido a una sensibilización central al prurito, perciben estímulos no pruriginosos como pruriginosos, es decir, el sudor provoca una reacción cutánea porque la piel está muy sensibilizada y percibe el sudor como una sustancia ajena al propio cuerpo.  Otros desencadenantes del prurito pueden ser agentes vasodilatadores como la histamina, la triptasa, la acetilcolina, la sustancia P y las prostaglandinas; y agentes vasoconstrictores como los neuropéptidos y las catecolaminas. CÓMO AUMENTAR LOS TIEMPOS INTER-BROTE Para conseguir reducir los brotes y aumentar el tiempo entre ellos, lo principal es elegir los productos adecuados y con formulaciones específicas para pieles sensibles o irritativas, ya que estarán compuestos por ingredientes respetuosos para este tipo de piel. Entre todos ellos, cabe destacar los denominados Medical Device o Productos Sanitarios, pues los productos con esta categoría son específicos para el cuidado de la patología a tratar y se diferencian porque vendrán marcados con el símbolo CE. Para poder realizar un cuidado íntegro de una piel irritativa o sensible hay que tener en cuenta los siguientes pasos: 1. Limpieza: A la hora de limpiar la piel sensible, siempre es preferible una ducha corta a un baño, y mejor con agua tibia que caliente. Ten en cuenta que a una piel irritativa no le sienta bien el calor o el contacto con el agua, si esta tiene mucho contenido calcáreo. Lo mejor para este caso es utilizar limpiadores que respeten la barrera protectora y no alteren el pH como Policalm Shower Gel para la ducha diaria. Gracias a su composición rica en ingredientes calmantes e hidratantes como la Urea, el extracto de Camomila y Oliva, Betaína, Alantoína, Aloe Vera, Vitamina E, Pantenol y Bisabolol ofrece un apoyo perfecto para el cuidado de pieles reactivas

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Radiación solar: ¿qué tipos hay y qué daños causan?

El verano comienza y muchos la esperamos con ganas para poder sentir cómo nuestra piel vibra con su energía, sin embargo los rayos solares y la radiación solar pueden provocar daños irreparables en nuestra piel. Para poder disfrutar del sol en esta época, no hace falta recordar que es necesario utilizar fotoprotección alta para protegerse del sol, ¿pero conocéis todos los tipos de radiación solar que pueden dañar nuestra piel? Desde Olyan Farma queremos enseñarte cómo luchar contra ellos para evitar desde simples quemaduras hasta el temido cáncer de piel. Aunque los últimos estudios nos dicen que la mayoría tenemos asimilado la importancia de la protección solar, muchos no somos conscientes de todos los rayos que emite el sol y del daño que cada uno puede causar en nuestra piel. Nos sabemos lo básico: Evitar las horas de máxima exposición entre las 12 y las 16h Buscar la sombra y utilizar prendas que nos protejan del sol: gorra, camisetas, gafas de sol que filtren la radiación UV… Utilizar protección solar alta, de entre 30 y 50 SPF, y aplicarlos 30 minutos antes de salir de casa y volver a aplicarlo cada dos horas, tanto si nos bañamos como si no. ¿Pero cuántos sabemos que el sol emite infinidad de radiaciones luminosas? Además de los conocidos rayos UVA y UVB y la radiación visible, también podemos encontrar rayos cósmicos, rayos gamma, rayos X y los IR o infrarrojos. ¿Conocíais también la radiación asociada al uso de pantallas como el móvil o las Tablets tan cotidianas en nuestro día a día? ¿Y sabíais que son tan perjudiciales como los rayos UV? Los efectos de todos estos tipos de rayos solares en la piel, pueden provocar fotoenvejecimiento o envejecimiento prematuro, producido por el daño oxidativo celular que puede causar esas odiosas manchas, o incluso daños irreparables o patologías tan importantes como el cáncer de piel.   Tipos de Radiación Solar Como podéis observar los efectos de la radiación solar en nuestra piel pueden ser irreparables, pero tomar el sol de manera adecuada mejora nuestra piel y nuestra calidad de vida, ya que interviene en procesos tan importantes como la creación de vitamina D. Gracias al filtro natural que esta presente en la atmósfera, la capa de Ozono, solo dos terceras partes de la radiación que emiten los rayos solares llegan a la Tierra. Como veis en el diagrama no aparecen los rayos cósmicos, los rayos gamma, los rayos X y los rayos UVC, evitando así que la parte más dañina de la radiación solar incida en nuestra piel. Esta radiación “maligna” es absorbida por el ozono evitando así que lleguen a la superficie terrestre. Estas radiaciones se caracterizan por ser las radiaciones de onda mas corta, lo que les da la característica fatal de penetrar mucho más profundamente. La radiación que sí llega a nosotros es la UVA, UVB, los Rayos Visibles que contienen la Luz Azul que también transmiten las pantallas de nuestros dispositivos portátiles y los rayos IR-A (Infrarrojos). A continuación vamos a ver cada uno de estos rayos, que son los que realmente nos afectan. Rayos UV Estos son los culpables de producir el fotoenvejecimiento celular, lo que a la larga produce manchas, arrugas y flacidez, además del conocido eritema solar o quemadura solar. Este no es el único daño al que te expones sin la adecuada protección solar, ya que pueden llegar a producir cáncer de piel o incluso alterar el sistema inmunitario. Cuando inciden en la mucosa ocular sin la debida protección pueden provocar Cataratas. Este grupo se divide en 3 tipos de rayos: UVA, UVB y UVC. Como hemos visto, los rayos UVC son absorbidos por la protectora capa de Ozono, así que sólo tenemos que preocuparnos por los UVA y UVB. Esta radiación viaja dentro del haz de luz que el sol proyecta hacia nosotros todos los días del año, y como toda luz puede reflejarse en distintas superficies. La nieve refleja hasta el 80 % de los rayos UV, el agua un 25 % (aún sumergido a 40 cm de profundidad penetrara en tu piel), y la arena un 15 %. Existe la creencia de que sólo hay que protegerse del sol si vamos a estar tostándonos en la playa, pero ahora vamos a comprobar que no es así. Las longitudes de onda de los rayos UV son mucho más intensas a mayor altitud, lo que nos indica que también son mucho más dañinas en la cima de una montaña que al nivel del mar. La gran diferencia entre los rayos UVA y los UVB es que la mayoría de la radiación UV que llega a la tierra es la de tipo A, atraviesan cristales, nubes y penetran mas profundamente en la piel, hasta un 50% de esta radiación llega a la dermis, y esto lo hacen durante todo el año. Son los responsables de la oxidación celular y producen un “bronceado inmediato”, tanto es así que son los utilizados en las cabinas de bronceado, con las que hay que tener máximo cuidado porque la radiación que emiten también puede provocar cáncer de piel. Los rayos UVA también son los responsables de la formación de radicales libres, que son los precursores del cáncer de piel, por eso es tan necesario el tratamiento preventivo que aconsejan todos los dermatólogos: exponerse el tiempo adecuado con la adecuada protección. No nos referimos solo al factor solar de alta graduación que lleven el símbolo UVA rodeado con un círculo, los complementos como las gafas de sol y gorras son igualmente necesarios. Por otro lado, los rayos UVB no penetran con tanta profundidad en la piel. Sólo el 85 % son absorbidos por la epidermis, y aproximadamente un 15 % llega hasta la dermis. Son los responsables del maravilloso “bronceado playero” con el que estamos soñando durante medio año, y a diferencia del producido por los rayos UVA, este sí que se mantiene en el tiempo. Sin embargo, aunque los rayos UVB puedan parecer inofensivos, esconden un lado oscuro: Los daños producidos por este tipo de rayos son irreparables. Estos rayos son

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Prepara tu piel para el desconfinamiento

Después de varias semanas confinados en casa, comenzamos a salir poco a  poco a la calle en una época en la que los días son más largos y la radiación solar es más intensa. Durante estos meses, han surgido muchas dudas sobre cómo podemos cuidar la piel durante y después del confinamiento, ya que el estrés, la falta de sueño, la luz azul y la alimentación pueden afectar a nuestra salud cutánea. Y puede parecer una obviedad, pero llevamos muchos días sin que nuestra piel esté expuesta constantemente a los agentes externos, como los rayos UV o la polución, por lo que es importante prestar una especial atención a su protección y preparación. La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, es nuestra primera barrera de defensa que nos protege de las agresiones externas, por lo que mantenerla fuerte y sana es esencial para estar también sanos por dentro. Al quedarnos en casa, la piel no ha tenido tiempo de prepararse de manera progresiva para la radiación solar que ha ido en aumento desde marzo hasta ahora, por lo que nuestro «escudo natural» no es lo suficiente resistente para soportar la radiación solar. Esto hace que sea más vulnerable a los efectos dañinos del sol, aumentando el riesgo de desarrollar lesiones cutáneas como irritaciones, manchas, sequedad, alergias de contacto o fotosensibilidad, dermatitis, irritaciones e incluso cáncer de piel. Por eso, es muy importante tomar conciencia de la importancia de protegernos del sol diariamente, aplicando un buen protector solar de factor 50+ cada vez que salgamos a la calle en las zonas expuestas. Prototype 50+ es una crema solar altamente hidratante especialmente indicada para pieles sensibles, lo que hace que sea ideal en esta situación, ayudando a reparar la piel y mantenerla protegida de la radiación UV. Es recomendable intentar evitar la exposición solar directa y prolongada en las horas centrales del día, procurando ir exponiendo la piel poco a poco, cada día un poquito más al sol. Si te preocupa la síntesis de Vitamina D, es suficiente con exponer al sol brazos o piernas durante 10 o 15 minutos al día, a partir de ese tiempo es necesario aplicar la crema solar. También puedes incluir en la dieta alimentos ricos en Vitamina D como lácteos, pescado azul o cereales.  No hay que olvidar que la radiación solar es el factor ambiental más común de daño cutáneo. Además,  los rayos UV y la inflamación que provocan aumentan el estrés oxidativo en las células, lo cual está estrechamente relacionado con el desarrollo de algunas enfermedades y con el envejecimiento prematuro de la piel. Para contrarrestar el daño solar y reducir el estrés oxidativo contamos con los antioxidantes, de los cuales los tocotrienoles (una súper Vitamina E) han demostrado ser uno de los más potentes. Puedes aportarle a tu piel un extra de cuidado con Vitamono EF, nuestra línea de productos para combatir y prevenir el estrés oxidativo, pues gracias a su alto contenido en tocotrienoles, ácidos grasos omega 3 y 6 (Vitamina F) y Taurina protege a las células de los ataques diarios y ayuda a la piel a defenderse de los agentes externos.  Otro de los factores fundamentales para mantener la piel sana es la hidratación, tanto a través de la ingesta de agua como de la aplicación de cremas hidratantes. Ya que si la piel se deshidrata, se vuelve más seca, tirante y débil, haciendo que sea más vulnerable a los agentes externos. Además, ahora que tenemos que lavarnos continuamente las manos, es aconsejable aplicar una crema altamente hidratante como Boskin después de cada lavado, que gracias a la Manteca de Karité protege y regenera la piel. Así evitaremos la descamación y la sequedad de una zona tan expuesta como las manos. Por último, es recomendable seguir una rutina de limpieza de la piel no agresiva, usando productos adecuados para cada tipo de piel que eliminen las impurezas respetando la barrera lipídica y minimizando el riesgo de reacciones cutáneas. Aconsejamos utilizar agua tibia tanto en la ducha como en el lavado facial, ya que el agua muy caliente reseca, irrita y puede provocar picor en la piel. Si notas que tu piel está más sensible o reactiva, te recomendamos usar Policalm Shower Gel, pues contiene activos calmantes e hidratantes que limpian la piel con suavidad a la vez que alivian el picor y la sequedad.  Pero sobre todo, disfruta de la vuelta al aire libre y la calle con conciencia y seguridad, tanto con respecto a tu piel como al riesgo de infección por COVID-19, siguiendo siempre las recomendaciones sanitarias al respecto. *Para más información sobre los tocotrienoles y sus efectos paliativos sobre la inflamación inducida por los rayos UV puedes consultar las fuentes en este artículo en Pubmed o el artículo desarrollado aquí (ambos en inglés). 

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Liquen escleroso: ¿qué es y cómo se trata?

El liquen escleroso es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel. Su sintomatología suele ser la aparición de granitos o placas blancas atróficas, normalmente localizadas en el area anogenital, aunque también puede afectar a otras zonas del cuerpo. Suele aparecer en mujeres que sufren la menopausia o en niños, y se desconoce la causa que provoca la enfermedad.  Síntomas: Manchas y pápulas blanquecinas que pueden formar placas.  Lesiones y erupciones cutáneas.  Ampollas hemorrágicas. Picor, sensación de escozor, e incluso dolor. Molestias al orinar o al mantener relaciones sexuales. A la larga, la piel se vuelve más fina, arrugada, hipopigmentada y atrófica. En las mujeres, si no recibe tratamiento, puede derivar en una pérdida de los labios menores y estrechamiento del introito. En los hombres, puede provocar fimosis (se forma una banda alrededor del prepucio que impide la retracción de la piel) y balanitis (inflamación del glande). Zonas afectadas: Principalmente afecta a la zona anogenital: en las mujeres normalmente se localiza en la zona anovulvar y en los hombres suele afectar al glande y al prepucio. En algunos casos se ha diagnosticado esta enfermedad en otras zonas del cuerpo como hombros, cuello, muñecas y región submamaria, aunque en la mayoría de los casos se asocia también a lesiones en el área genital. Diagnóstico: El liquen escleroso se puede diagnosticar con un simple examen físico, aunque puede confirmarse el diagnóstico con una biopsia. Una vez diagnosticado, es importante realizar revisiones periódicas con nuestro dermatólogo para un adecuado seguimiento, ya que las lesiones pueden derivar en displasia o carcinoma espinocelular.  Tratamiento: Si tenemos la sospecha de que podemos padecer esta patología, lo más importante es acudir al médico lo antes posible para hacer un diagnóstico precoz y disminuir considerablemente el riesgo de secuelas. Cuando consultemos al dermatólogo, nos pondrá el tratamiento que considere más adecuado en nuestro caso. Una opción para aliviar los síntomas y disminuir la inflamación es Vitamono EF Lipogel, cuya novedosa composición se basa en la acción sinérgica de 3 ingredientes:  Vitamina E, Vitamina F (omegas 3 y 6) y Taurina. Puede aplicarse fácilmente 1 o 2 veces al día en la zona afectada, ya que su formato en lipogel permite aplicarlo en zonas sensibles como la mucosa genital. Además, suaviza, hidrata y ayuda a la función protectora de la piel.

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La mucositis oral: síntomas y tratamiento.

La mucositis oral es una reacción inflamatoria que afecta a los tejidos de la boca. La gravedad de la inflamación puede variar, desde enrojecimiento de las encías hasta dolorosas llagas en la boca. Se puede producir por distintas causas, aunque es una afección bastante frecuente en pacientes con cáncer, ya que los tratamientos con quimioterapia o radioterapia afectan especialmente a las células del tracto digestivo porque se reproducen más rápidamente que otras células del organismo. También puede aparecer debido a infecciones, consumo excesivo de alcohol o tabaco, falta de higiene bucal, deshidratación o falta de proteínas.  Síntomas: Dolor y aumento de sensibilidad en la boca. Boca y encías inflamadas y enrojecidas. Llagas y úlceras bucales y en la lengua. Sangrado. Dificultad para comer, tragar y hablar. Pústulas blandas y blanquecinas o pus en la boca y en la lengua. Saliva más espesa. Prevención: La mucositis oral puede prevenirse manteniendo un cuidado bucal adecuado. Cepillar cuidadosamente los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves y enjuagar la boca con enjuagues sin alcohol nos ayudará a mantener una buena higiene bucal y a evitar infecciones. También es aconsejable llevar una dieta saludable baja en azúcares, evitando alimentos que estén muy fríos o muy calientes, mantenernos hidratados y utilizar algún bálsamo labial para que los labios no se resequen ni agrieten.  Tratamiento:  Ante la aparición de los primeros síntomas que puedan indicar mucositis oral, lo primero que debemos hacer es consultar a un médico especialista que confirme el diagnóstico, nos proporcione el tratamiento más adecuado y las indicaciones a seguir. En cualquier caso, como hemos mencionado anteriormente, la higiene bucal es clave para la mejora de la mucositis oral, así como llevar una dieta rica en proteínas y beber mucha agua, evitando alimentos duros, ácidos como los cítricos o picantes.  Para disminuir la inflamación, podemos utilizar productos específicos como Vitamono EF Lipogel, que tiene propiedades antiinflamatorias que actúan sinérgicamente y se puede utilizar en zonas sensibles como la boca. Vitamono EF mejora las defensas contra trastornos de la piel y disminuye la inflamación de la membrana mucosa gracias a los tocotrienoles presentes en su fórmula. Disponible en formato de 50ml y 15ml para que puedas llevarlo siempre encima. Aplicación de Vitamono EF Lipogel:  Lávate las manos con jabón y abundante agua. Aplica un poco de lipogel en la yema del dedo apretando sobre el difusor.  Suavemente, aplica Vitamono EF en las zonas inflamadas de la boca y la lengua para aliviar la inflamación. Úsalo 1 o 2 veces al día para reducir el eritema.  

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Protege tu piel del estrés oxidativo

El estrés oxidativo se define como el proceso de deterioro celular que se produce por el aumento de radicales libres y de oxígeno en el cuerpo, lo que provoca que las células se oxiden, es decir, resulten dañadas y posteriormente destruidas. Estos radicales libres tienen una alta capacidad reactiva, por lo que es muy importante neutralizarlos lo antes posible para evitar que dañen las células de su entorno y se produzca la muerte celular.  Así, el estrés oxidativo es una de las causas que provocan el envejecimiento celular, lo que puede ser el inicio de otras dolencias o problemas en nuestro organismo. Causas del estrés oxidativo La producción de radicales libres puede aumentar porque nuestro organismo tenga un nivel bajo de antioxidantes, los compuestos químicos que eliminan los radicales libres y que están presentes en muchos alimentos como el tomate, la zanahoria o los frutos secos. Por eso, es importante vigilar que nuestra dieta incluya  una gran diversidad de frutas y verduras y mantener una buena nutrición. Realizar ejercicio físico de alta intensidad con mucha frecuencia también puede aumentar la producción de oxígeno, por lo que es aconsejable realizar ejercicio físico moderado y adaptado a las necesidades de cada organismo. También existen factores ambientales como la contaminación, y malos hábitos como el consumo de alcohol o tabaco que aceleran la oxidación celular, por lo que es aconsejable intentar llevar hábitos de vida saludables. Síntomas del estrés oxidativo Hay varios parámetros que nos permiten detectar el estrés oxidativo, por lo que si notas cualquiera de estos síntomas es aconsejable consultar a un médico especialista que haga un diagnóstico y evalúe cuál es el tratamiento más adecuado. El estrés oxidativo produce envejecimiento prematuro, por lo que normalmente lo primero que aparece es una piel más envejecida, menos tersa y con nuevas manchas y arrugas. Incluso pueden aparecer enfermedades propias del envejecimiento. Otro de los puntos claves es la alteración del sistema cardiovascular, lo que produce un incremento de la tensión, arritmias, pérdida de fuerza muscular, bajada del rendimiento físico, etc. El Sistema Nervioso Central también se puede ver alterado, con alteraciones de la memoria, olvidos, lentitud en los pensamientos o problemas de claridad mental. Otros cambios físicos como rigidez, dolor articular o inflamación pueden ser síntoma de estrés oxidativo. El problema del estrés oxidativo es que se va extendiendo progresivamente por el cuerpo. Primero notaremos los síntomas en la piel, pero luego la muerte celular puede comprometer nuestra salud cardiovascular, el funcionamiento cerebral o los aparatos respiratorio y digestivo. Por eso es esencial para nuestra salud detectarlo lo antes posible y ponerle tratamiento. ¿Qué podemos hacer ante el estrés oxidativo? Cuando sufrimos estrés oxidativo, es importante prestar atención a los hábitos que nos ayuden a contrarrestar la acción de los radicales libres, aportando a nuestro organismo los antioxidantes necesarios a través de una alimentación adecuada que incluya vitaminas, minerales y enzimas antioxidantes. La nutrición es clave cuando hablamos de combatir el estrés oxidativo. Como hemos mencionado anteriormente, hay que evitar la actividad física de alta intensidad, pero siempre es aconsejable realizar ejercicio físico moderado.  También existen productos sanitarios específicos para combatir el estrés oxidativo como Vitamono EF. Vitamono EF se presenta tanto en cápsulas orales para combatir el estrés oxidativo de las células de la piel y el cuerpo, como en formato de lipogel, lo que permite aplicarlo localmente incluso en las zonas más sensibles. Gracias a los tocotrienoles, Vitamono EF tiene un gran poder antioxidante que nos ayudará a combatir los síntomas y a evitar el daño oxidativo de las células. Además, previene y protege la piel de los efectos oxidativos tanto por agentes externos como la radiación ultravioleta como por factores internos, los llamados radicales libres.

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