Cuidados para la piel con psoriasis

La psoriasis es una patología inflamatoria crónica de la piel que cursa con inflamación, descamación y picor. En invierno se puede producir un empeoramiento de los síntomas debido a los cambios bruscos de temperatura, el frío, la deshidratación que produce la calefacción, etc. Además, el estrés y la ansiedad son dos factores desencadenantes de los brotes de psoriasis. Para disminuir los síntomas, la piel con psoriasis requiere un tratamiento y cuidado especiales, sobre todo en épocas donde se producen brotes como el invierno. Estos cuidados dependerán del tipo de psoriasis, la gravedad de los síntomas, la zona donde se produzca y el tipo de paciente, aunque hay ciertos hábitos genéricos que nos ayudarán en el mantenimiento de las pieles con psoriasis. A continuación os dejamos algunos consejos para ello, eso sí, siempre siguiendo las indicaciones y recomendaciones de nuestro médico en primer lugar. Refuerza la hidratación de la piel. Mantener la piel hidratada a diario es esencial para controlar los brotes de psoriasis, tanto a nivel interno como externo. Así, es muy importante tanto beber suficiente agua como aplicar cremas hidratantes específicas como Boskin Crema y cuando empiecen los primeros síntomas, Bionatar Crema , que además de mantener la hidratación, su fórmula con Ictiol y Extracto de Sauce Blanco ayuda a reducir la inflamación, el picor y la formación de placas. Mantén húmedo el ambiente. Como hemos mencionado anteriormente, el uso de la calefacción en invierno puede resecar el ambiente provocando que se reseque la piel. Para contrarrestarlo, es aconsejable usar un humidificador que mantenga un adecuado nivel de humedad en el ambiente. Duchas cortas con agua tibia y productos específicos. El agua muy caliente reseca la piel y puede provocar irritación, por eso es recomendable ducharse rápidamente con agua tibia y utilizando un gel adecuado para pieles con psoriasis que ayude a reducir sus síntomas. Bionatar Champú/gel, por ejemplo, es adecuado tanto para lavar el cuerpo como el cuero cabelludo, ayudando a mantener el balance lipídico de la piel y ejerciendo un efecto antiinflamatorio, queratolítico y antipruriginoso. Evita el uso de perfumes y cosméticos con alcohol. Las colonias, perfumes y cosméticos con alcohol son muy agresivos para la piel, así que es mejor evitar aplicarlos directamente sobre la misma, especialmente cuando se trata de pieles sensibles o con patologías como la psoriasis. Utiliza prendas de tejidos naturales. Las prendas de ropa de tejidos naturales sin costuras abrasivas como el algodón o el lino son más suaves y transpirables, mientras que los tejidos sintéticos o las telas gruesas o de lana son más agresivas y pueden irritar la piel. De la misma manera, se debe usar un calzado cómodo y transpirable, especialmente en casos de psoriasis plantar, y evitar los accesorios de joyas o bisutería en las zonas afectadas. Ponte al sol unos minutos al día. La exposición solar durante un tiempo breve y con la adecuada protección de la piel tiene efectos positivos para el organismo como la síntesis de vitamina D. Como en invierno recibimos menos horas de sol, es recomendable exponer algunas zonas de la piel como brazos y piernas a los rayos solares unos minutos al día, siempre evitando las horas más centrales del día y controlando el tiempo de exposición solar, ya que el exceso de exposición puede desencadenar un brote. Sigue unos hábitos de vida saludables. La piel es el órgano más grande del cuerpo y el que nos protege de los agentes externos, por eso se ve muy afectada por nuestro estilo de vida. El alcohol, el tabaco, el exceso de cafeína, la exposición solar prolongada y sin protección, una mala alimentación, el sobrepeso… todo afecta negativamente al estado de nuestra piel, por eso es esencial seguir unos hábitos saludables si queremos mantener una piel sana y controlar los brotes de psoriasis. Si queremos un refuerzo para mantener nuestra barrera cutánea fuerte y nutrida, podemos añadir Vitamono EF cápsulas como complemento alimenticio para adquirir vitaminas, antioxidantes y ácidos grasos esenciales que ayudaran en los periodos de brote y mantenimiento. Procura evitar el estrés. El ritmo actual de la vida sumado a diversas preocupaciones, pueden provocar un aumento del estrés, por lo que si percibimos que nuestro nivel de estrés es elevado debemos poner en marcha mecanismos y herramientas que nos ayuden a controlarlo. Hacer deporte, realizar ejercicios de respiración, practicar yoga o poner en práctica algún hobbie son algunas técnicas que nos pueden ayudarnos a disminuir el estrés y la ansiedad. Visita a tu dermatólogo y sigue el tratamiento pautado. En los casos de enfermedades crónicas como la psoriasis es importante consultar a nuestro dermatólogo para que pueda realizar un diagnóstico y seguimiento de su evolución. Así podremos encontrar el tratamiento más adecuado para nuestro caso y mantener los brotes de psoriasis bajo control. A pesar de que la psoriasis es una enfermedad crónica, siguiendo estos consejos y las recomendaciones de nuestro dermatólogo podemos mantenerla bajo control y aumentar el tiempo interbrote para que nos afecte a nuestra vida diaria lo menos posible.
Cuidado de la piel con el frío

Las bajas temperaturas afectan negativamente a la salud de la piel, provocando deshidratación, rojeces y tirantez. Esto sumado a los cambios bruscos de temperatura, la calefacción y el uso de la mascarilla, puede hacer que la piel se resienta si no le proporcionamos la atención y cuidados necesarios. En este blog te contamos cómo puedes prevenir estos síntomas siguiendo unas sencillas pautas para que tengas una piel sana y cuidada. 1. Hidratación corporal Una de las claves más importantes en el cuidado de la piel es siempre la hidratación, tanto por dentro como por fuera. Es importante beber agua aunque no tengamos sed, y reforzar la hidratación de nuestra piel con geles y cremas adecuados. Nuestra línea Boskin para pieles sensibles cuenta con una crema emoliente altamente hidratante que ayuda a proteger y regenerar la piel. Lo ideal es prestar especial atención a las zonas más expuestas como son las manos, sobre todo ahora que se resecan más por el uso de los geles hidroalcóholicos. 2. Fotoprotección Normalmente asociamos la protección solar al verano, pero en invierno nos siguen llegando rayos UV, por eso es importante proteger nuestra piel de la radiación solar durante todo el año. Es más, si vamos a zonas de montaña o con nieve, hay que tener en cuenta que las zonas con mucha altitud reciben mayor radiación, y que la nieve refleja hasta el 80% de los rayos UV, por lo que debemos aplicarnos incluso más fotoprotector que cuando vamos a la playa. Prototype 50+ es nuestra crema solar con SPF 50+, que gracias a su alto poder hidratante es ideal para el frío porque mantiene la piel protegida e hidratada, aliviando la sensación de tirantez. 3. Procura lavarte las manos en vez de usar gel hidroalcohólico. El uso continuado de gel hidroalcohólico reseca y daña la piel de las manos, por eso es recomendable que, siempre que sea posible, las laves con un jabón suave en vez de aplicar el gel. Además de que lavar las manos es más efectivo contra la Covid-19, puedes usar un jabón suave con glicerina como Boskin Gel, que limpia sin resecar. Después del lavado de manos lo ideal es que las hidrates con una crema como Boskin Crema. Para que no se te olvide, puedes dejarla al lado del jabón encima del lavabo. 4. Usa guantes y prendas de abrigo. Especialmente si sufres alguna patología que se agrava con el frío, es recomendable intentar dejar el menor porcentaje de piel posible expuesta al frío. Por ejemplo, las orejas y las manos suelen sufrir bastante con las bajas temperaturas, y si usamos gorros u orejeras y guantes conseguiremos resguardar y proteger estas zonas del frío. 5. Evita ducharte con agua muy caliente o muy fría. Las duchas calientes son muy tentadoras en invierno, pero lo mejor para nuestra piel es el agua tibia, ya que el agua muy caliente o muy fría puede provocar irritaciones y aumentar la deshidratación cutánea. Además es recomendable utilizar geles suaves como Boskin Gel, un limpiador suave con surfactantes no irritantes que limpian la piel a la vez que la hidratan gracias a la glicerina. Y por supuesto no olvidarnos de aplicar crema hidratante después de la ducha. 6. Cuida tu alimentación La alimentación es clave para mantener nuestro organismo sano, incluyendo la piel. Por ejemplo, es aconsejable aumentar el consumo de vitamina C y antioxidantes. Si necesitas un extra de nutrientes, puedes complementar tu alimentación con Prototype Cápsulas que contienen Resveratrol, un potente antioxidante, Vitamina C para favorecer la síntesis de colágeno, y un complejo de Vitaminas B y Ácido Fólico para favorecer la regeneración celular. Además, ayuda a combatir los signos de la edad. Sigue estos consejos para cuidarte en invierno y luce una piel sana y radiante.
Cuida tu piel en verano

Este verano tenemos más ganas que nunca de irnos de vacaciones, hacer alguna escapada a la playa o la montaña y disfrutar de nuestros amigos y familiares. Y para que puedas hacer todo lo que te hayas propuesto este mes de agosto con una piel sana, cuidada y bonita, te dejamos algunos consejos básicos que te ayudarán a proteger tu piel y prevenir quemaduras e irritaciones cutáneas para que te diviertas este verano sin comprometer la salud de tu piel. 1. Protección solar Aunque cada vez hay una mayor conciencia de la importancia de protegerse del sol, la protección solar es un pilar básico para tener una piel sana y prevenir el fotoenvejecimiento. Además de aumentar el riesgo de sufrir cáncer de piel o melanoma, la radiación solar favorece el envejecimiento prematuro de la piel, fomentando la aparición de manchas y arrugas. Incluso aunque no vayamos a la playa, debemos proteger diariamente las zonas expuestas al sol y repetir la aplicación cada dos horas, asegurándonos de usar la suficiente cantidad de protección solar para las zonas expuestas (2 mg/cm2 o una cucharadita para la cara y otra para cada brazo, y dos cucharadas para la espalda, otras dos para el pecho y otras dos para cada pierna aproximadamente). El formato de Prototype 50+ es ideal para llevarlo siempre encima y renovar la protección tantas veces como sea necesario. 2. Hidratación No nos cansamos de repetirlo: agua, agua y más agua. Por dentro y por fuera. Bebe mucha agua sin esperar a tener sed. Especialmente si te vas de excursión o haces algún deporte al aire libre, asegúrate de llevar suficiente cantidad de agua para evitar golpes de calor y deshidratación. Además, es importante hidratar tu piel aplicando alguna crema hidratante. Con Prototype 50+ conseguirás hidratar tu piel a la vez que la proteges del sol, pues contiene factor de hidratación natural que mantiene la piel suave y flexible. Recuerda que una piel hidratada es mucho más fuerte frente a los agentes externos. 3. Alimentación Cuando nos vamos de vacaciones tendemos a descuidar un poco nuestra alimentación, pero aún así procura no abusar de los fritos y las grasas, e incluye diariamente una generosa porción de frutas y verduras en tu dieta, ya que aportan a nuestra piel diversos minerales, vitaminas y agua. También es recomendable evitar abusar del alcohol, pues favorece la deshidratación de la piel y acelera la degradación natural del colágeno. 4. Horas prohibidas Evita la exposición solar en las horas centrales del día (entre las 12:00h y las 16:00h), pues son las horas en las que la radiación solar es más intensa y nuestra piel es más vulnerable al daño solar. Si no puedes evitar estar al sol en este horario, procura aplicar bastante protección solar y además llevar gafas de sol, sombrero y ropa fresquita que te cubra la mayor parte del cuerpo posible. 5. Limpieza Con el salitre, el sudor, el cloro, la arena, etc., es muy importante mantener una limpieza adecuada de la piel que elimine las impurezas con suavidad respetando la barrera cutánea. Para el cuerpo, podemos utilizar Policalm Shower Gel para una limpieza suave, y para las pieles con tendencia acneica, Acnaid Jabón Líquido elimina las impurezas ejerciendo una acción cicatrizante y antibacteriana. Además, con el uso de las mascarillas es esencial la higiene para evitar que aparezcan irritaciones en la piel, así como cambiar habitualmente la mascarilla o lavarla en el caso de que sea reutilizable. Lo que sí es aconsejable es evitar el uso de perfumes para evitar que aparezcan manchas durante el día y atraer a los insectos por la noche. ¡Disfruta del verano protegiendo y cuidando tu piel!
Psoriasis y estrés: ¿cómo gestionar el estrés?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica que provoca la aparición de placas enrojecidas, irritadas y con escamas en la piel. No es una patología contagiosa, pero la visibilidad de las lesiones cutáneas puede causar rechazo social, a pesar de que cada vez hay más visibilidad y aceptación en la sociedad. Aunque el síntoma más evidente son las placas en la piel, la psoriasis es una afección sistémica, es decir, que puede afectar a cualquier órgano o sistema del organismo, provocando otros problemas como artritis psoriásica, afectación hepática, renal o depresión, entre otros. A esto hay que sumarle que factores como los cambios hormonales o el estrés tienen una gran influencia en la aparición de brotes de psoriasis. Así, la evolución favorable de los tratamientos para la psoriasis también dependen de que el paciente se encuentre estable. El estrés no puede provocar psoriasis por sí solo, sino que juega un papel clave en el desarrollo de una fase de brote. Además, la propia enfermedad puede ser una causa de estrés, pues las lesiones en la piel, especialmente en zonas visibles como las manos o la cara, pueden dañar seriamente la autoestima del paciente y provocarle ansiedad, llegando incluso a afectar a sus relaciones personales y laborales. El estrés es una afección común en la sociedad actual, sin embargo a las personas con ciertas patologías les puede perjudicar incluso más. Por eso, es importante intentar encontrar el foco que lo produce y poner medidas para minimizarlo en la medida de lo posible. PRINCIPALES CAUSAS DEL ESTRÉS: Hay diversos motivos que pueden provocar la aparición del estrés, por eso es identificar cuál o cuáles son los que nos están afectando e intentar solucionar el problema de raíz si es posible: Exceso de trabajo: Los picos de trabajo y la sobrecarga de tareas puede derivar en un estrés constante que acaba afectando tanto a la vida laboral como personal. Ante esta situación, lo mejor es ser conscientes, aceptar que no podemos con todo (y no pasa nada por ello) y hablar honestamente con nuestro superior para ver cómo solucionarlo, o si eres jefe, aprender a delegar. Atender a la familia: Es normal intentar satisfacer todas las necesidades de nuestra familia, sin embargo cuando se trata de niños pequeños o de personas mayores, es una tarea que puede requerir mucho tiempo y esfuerzo, y no siempre es posible abarcar todo lo que nos gustaría. Buscar soluciones alternativas o pedir ayuda a otros miembros de la familia son opciones que podemos barajar en este caso para que la situación no nos sobrepase. La presión de las vacaciones: A pesar de que el período vacacional es para descansar, muchas veces nos encontramos con que salir de nuestra zona de confort o el hecho de no estar trabajando nos hace sentir ansiosos. Incluso el intentar buscar las vacaciones perfectas con nuestra pareja o familia puede ser causa de nerviosismo. No saber decir «no»: Muchas personas se sienten violentas a decir «no» y poner límites, ya sea por culpabilidad, querer hacernos responsables de todo, evitar la confrontación o el miedo al qué dirán. Es importante aprender a decir «no» de forma asertiva y establecer ciertos límites, incluso si se trata de familia o amigos. Así evitaremos el estrés de tener demasiados compromisos y encontraremos el equilibrio entre ser generosos con los demás y disfrutar de nuestro propio tiempo. No tener tiempo libre: Es esencial desconectar del trabajo o las situaciones que nos causan más estrés y buscar tiempo de ocio para disfrutarlo como nos apetezca. Si te cuesta encontrar tiempo libre, es importante que lo calendarices en tu agenda como una tarea más, «obligándote» así a cumplir con el horario previsto y descansar en los espacios destinados para ello. Obsesionarse con la perfección o lo previsto: Hay que poner mimo y esfuerzo en todo lo que hacemos, pero no debemos presionarnos con que todo tiene que salir perfecto o tal cual lo hemos planeado, pues lo habitual es que surjan imprevistos y no todo vaya perfecto. Es más, la perfección absoluta no existe, así que lo mejor es no obsesionarnos con ella. Sentirnos confusos y perdidos: No encontrar algo que nos motive, no tener clara nuestra dirección o lugar en la vida o sentir que tenemos la cabeza «desordenada», es bastante más común de lo que creemos. Casi todas las personas sufren una época de «crisis existencial» donde no tienen claro su futuro laboral o personal y se sienten perdidas, lo cual suele conllevar una importante ansiedad. Lo mejor es no agobiarnos ni presionarnos, hablar del tema con personas cercanas e incluso un profesional, y seguir buscando una fuente de motivación e inspiración, que antes o después llegará. CÓMO CONTROLAR EL ESTRÉS Para controlar el estrés es esencial ponerle solución al problema que lo causa, pero cuando esto no es posible, hay ciertas actividades y técnicas que nos pueden ayudar a gestionar la ansiedad y tranquilizarnos. Practica deporte: La actividad física ayuda a aliviar la tensión y fomenta la liberación de endorfinas y serotonina, sustancias que influyen positivamente en el estado de ánimo y proporcionan una sensación de calma y bienestar. Sobre todo, es recomendable practicar deporte en equipo o grupo para animarnos mutuamente a no dejar la actividad y que se convierta también en un espacio de ocio. Establece prioridades: Identifica las situaciones que te causan estrés y procura evitarlas, dándole prioridad a las cosas que te hacen sentir bien. Cuida la alimentación: Una dieta saludable que nos aporte los nutrientes adecuados mejora la autoestima, hace que nos sintamos mejor y disminuye el estrés. Evita las sustancias excitantes: Procura disminuir el consumo de cafeína, teína u otras sustancias excitantes, pues aumentan el nivel de nerviosismo. Puedes sustituir el café o el té por infusiones sin teína como el rooibos o menta poleo. Disfruta de un baño calentito: La ducha o el baño es el momento perfecto del día a día para relajarnos y desconectar. Crea una atmósfera tranquila, puedes poner música relajante o encender alguna vela, y tómate todo el proceso con tranquilidad, sin prisa. Además, si sufres psoriasis puedes aprovechar para tratar las
Consejos para sobrevivir al acné en verano

El acné es uno de los problemas de la piel más frecuentes, especialmente en la época de la adolescencia, aunque no solo afecta a esta edad. Se calcula que el 80% de todas las personas de edades comprendías entre los 11 y 30 años tienen brotes de acné en algún momento de su vida. También puede aparecer después de los 40 y los 50 años, que es lo que se conoce como acné adulto. A pesar de que no es un problema grave de salud, suele ser causa de preocupación porque empeora el aspecto de la piel, e incluso puede llegar a afectar a la autoestima del que lo sufre, sobre todo cuando aparece en zonas visibles. Cuando llega el buen tiempo, dejamos de usar tanto maquillaje y más zonas de nuestro cuerpo están expuestas, lo que provoca que disimular el acné sea un verdadero reto, no sólo en la cara, sino también en otras zonas como la espalda, cuello, pecho y hombros. Además, el exceso de calor en verano favorece el aumento de la sudoración y la mayor producción de sebo que se producen la época estival provocan que la piel con tendencia acneica empeore y salgan más granitos. Pero que no cunda el pánico, hay una serie de medidas que puedes poner en marcha para combatir estos factores y mantener tu piel hidratada y sin imperfecciones este verano. ¡El agua es tu elemento! No nos cansamos de repetirlo: la hidratación es importantísima para mantener una piel saludable y bonita. El calor estimula las glándulas sebáceas para prevenir la deshidratación de la piel, lo cual provocan un aumento de grasa o sebo que en las pieles con tendencia acneica se traduce en, ¡tachán!, más granitos. Por eso, hidratarnos tanto bebiendo mucha agua como utilizando cremas hidratantes es esencial para controlar el acné en verano. Piel limpia, piel feliz. El sudor no provoca un aumento del acné por sí solo, pero cuando se produce un exceso de sudoración, mezclado con células muertas, otras partículas y la humedad, sí que suele conllevar un empeoramiento del acné. Para evitarlo, lo ideal es limpiar cuidadosamente las zonas más afectadas por el acné un par de veces al día con productos específicos. Para la higiene facial, es importante incluir en nuestra rutina diaria un limpiador para eliminar las impurezas del rostro como Acnaid Jabón Líquido, que previene la aparición del acné suavizando, hidratando y limpiando la piel en profundidad. Además, gracias a su fórmula con extracto de agua de nenúfar y Piroctona Olamina, tiene un efecto cicatrizante, antioxidante y antibacteriano, que protege la piel de las posibles amenazas que provocan el acné. Lo ideal es utilizarlo dos veces al día, mañana y noche para mantener la piel limpia y prevenir el acné. El sol, ¿beneficioso o perjudicial para el acné? Todos hemos oído eso de «tomando el sol el acné mejora, porque seca los granitos». Pues bien, si bien es cierto que el acné leve puede mejorar con breves exposiciones al sol, puede producir a la larga un efecto rebote que derive en un importante brote de acné. Sin embargo, el mayor peligro de la exposición a la radiación solar es que puede provocar que las zonas con acné activo o cicatrices se hiperpigmenten y aparezcan manchas más oscuras, lo cual es mucho más difícil de solucionar que el acné en sí. Para evitar este problema, es muy importante aplicar siempre un buen protector solar SCPF 50+ como Prototype 50+ Face Cream, que protege la piel del daño solar y proporciona 24 horas de hidratación y confort. Además, si utilizamos un tratamiento específico para los granitos, es muy importante que no sea fotosensibilizante, es decir, que lo podamos usar sin peligro aunque vayamos a estar expuestos al sol. Acnaid Gel es tu aliado perfecto para el verano porque se aplica fácilmente directamente sobre los granitos, consiguiendo muy buenos resultados con 1 o 2 aplicaciones al día gracias al peróxido de hidrógeno y al ácido salicílico. Además, no reseca la piel y no es fotosensibilizante, así que lo puedes usar incluso cuando vayas a la piscina o a la playa. Sigue estos sencillos consejos, mantén una dieta saludable y, muy importante, evita tocar los granitos (explotarlos sólo consigue que la infección se expanda y aparezcan cicatrices, así que mejor evita tocarlos, ¡por muy tentador que sea!), y notarás como mejora el acné. ¡Y disfruta del verano sin pensar en cómo esconder los granitos!
¿Te proteges bien del sol?

En las últimas décadas la sociedad ha ido tomando cada vez más conciencia sobre el daño que puede provocar la radiación solar y la importancia de proteger la piel de la exposición al sol. Y no es de extrañar, pues hay muchos casos de cáncer de piel a pesar de ser uno de los más fáciles de prevenir. Sin embargo, muchas veces nuestra piel está expuesta a la radiación solar sin que seamos conscientes de ello, lo que provoca que el daño cutáneo se vaya acumulando casi sin darnos cuenta. Por eso en este artículo te vamos a contar los fallos más comunes que se suelen cometer en cuanto a protección solar y cómo podemos solucionarlos. Vayas donde vayas, ¡llévate la crema solar! Cuando vamos a la playa o a la piscina, normalmente ya tenemos más que asumido que es esencial echar en el bolso un buen protector solar para no parecer gambitas al día siguiente. Pero, ¿y cuando vamos al campo? ¿o jugamos al fútbol en exterior? ¿o incluso cuando nos tomamos un tentempié en una terraza? Es verdad que la playa y la piscina son los lugares en los que más expuestos estamos al sol normalmente, pero eso no quiere decir que en otros sitios estemos «a salvo». Los paseos por el campo, aunque sean entre árboles, también suelen conllevar una alta exposición al sol, al igual que los deportes al aire libre. De hecho, lo ideal es echarnos crema todos los días en las zonas que van a estar expuestas al sol, como la cara o el escote. Prototype50+ Face Cream te será fácil de llevar en el bolso gracias a su cómodo formato de 50ml, y podrás aplicarla en cualquier zona cuando lo necesites. Así, reduciremos en gran medida la cantidad de rayos UV que recibimos y además conseguiremos prevenir el envejecimiento prematuro de la piel. La cara, los hombros, los brazos… ¿dónde tenemos que echarnos crema solar? ¡En todos los lugares expuestos! Puede parecer una tontería, pero muchas veces nos acordamos de echarnos crema en la cara, hombros, brazos, escote, y piernas y olvidamos otras zonas importantes pero que igualmente están expuestas al sol. Por ejemplo, las orejas suelen ser una zona bastante olvidada a la hora de echarnos protección, ¡y no están exentas de sufrir patologías cutáneas como el cáncer de piel! Por eso, cuando te eches crema te recomendamos que repases también estas zonas que son las que se suelen olvidar: Las manos: Son de las partes más expuestas y aunque las usamos para echarnos la crema, rara vez nos acordamos de aplicar la crema en ellas. Además, aplicar crema solar en las manos previene la aparición de las típicas manchas en la piel, y lograremos que a la larga luzcan más jóvenes. La nuca: Especialmente en las personas con el pelo corto, en los chicos o cuando llevamos el pelo corto, suele ser una zona muy expuesta que pocas veces se protege. ¡No la olvides! Contorno de ojos y párpados: Tendemos a evitar esta zona porque las cremas «pican en los ojos», a pesar de ser muy sensible. Prototype50+ no pica en los ojos, así que puedes aplicarla tranquilamente en torno a los ojos y proteger bien esa zona. Los pies: Otra de las grandes zonas olvidadas, seguro que no es la primera vez que nos embadurnamos en crema y se nos olvidan los pies. Y claro, luego no hay quien se ponga unas chanclas, o peor, ¡se te queda la marca de las chanclas para todo el verano! Por eso es importante no olvidarnos de ellos y aplicar crema solar en los pies, sobre todo en el empeine. Cicatrices y tatuajes: Cualquier zona que ha sufrido una herida o intervención, se convierte en una zona sensible, por lo que es importante aplicar un protector solar con SPF 50+. Prototype50+ no sólo tiene una alta protección, sino que además mantiene la zona hidratada para aliviar la tirantez, dejando una agradable sensación de confort. En cualquier caso, cada vez que vayamos a estar muy expuestos al sol, lo mejor es revisar que todas las zonas que reciben radiación solar están bien protegidas. También es interesante el uso de gorros para proteger el cuero cabelludo, ¡y le daremos un toque a nuestro look! Ahora que ya sabemos dónde, ¿cómo es la forma adecuada de aplicarse bien el protector solar? Para que cuando lleguemos a casa no parezca que llevamos un traje de camuflaje, es importante aplicar bien la crema solar. Para ello, procuraremos aplicarlo 30 minutos antes de la exposición al sol, echando una cantidad generosa de crema y extendiéndola uniformemente por toda la piel, procurando que no se quede ningún hueco sin cubrir. Prototype50+ es fácil de aplicar y se absorbe rápidamente, sin dejar residuo graso e hidratando la piel. Además es muy importante volver a repetir la aplicación al menos cada 2 horas, controlando este tiempo especialmente cuando el día esté nublado, haga viento o estemos en el agua, pues son factores que alivian la sensación de calor y hacen que nos olvidemos de que los rayos UV están incidiendo en nuestra piel. Vayas donde vayas, ¡safe and sun!
Protege tu piel del estrés oxidativo

El estrés oxidativo se define como el proceso de deterioro celular que se produce por el aumento de radicales libres y de oxígeno en el cuerpo, lo que provoca que las células se oxiden, es decir, resulten dañadas y posteriormente destruidas. Estos radicales libres tienen una alta capacidad reactiva, por lo que es muy importante neutralizarlos lo antes posible para evitar que dañen las células de su entorno y se produzca la muerte celular. Así, el estrés oxidativo es una de las causas que provocan el envejecimiento celular, lo que puede ser el inicio de otras dolencias o problemas en nuestro organismo. Causas del estrés oxidativo La producción de radicales libres puede aumentar porque nuestro organismo tenga un nivel bajo de antioxidantes, los compuestos químicos que eliminan los radicales libres y que están presentes en muchos alimentos como el tomate, la zanahoria o los frutos secos. Por eso, es importante vigilar que nuestra dieta incluya una gran diversidad de frutas y verduras y mantener una buena nutrición. Realizar ejercicio físico de alta intensidad con mucha frecuencia también puede aumentar la producción de oxígeno, por lo que es aconsejable realizar ejercicio físico moderado y adaptado a las necesidades de cada organismo. También existen factores ambientales como la contaminación, y malos hábitos como el consumo de alcohol o tabaco que aceleran la oxidación celular, por lo que es aconsejable intentar llevar hábitos de vida saludables. Síntomas del estrés oxidativo Hay varios parámetros que nos permiten detectar el estrés oxidativo, por lo que si notas cualquiera de estos síntomas es aconsejable consultar a un médico especialista que haga un diagnóstico y evalúe cuál es el tratamiento más adecuado. El estrés oxidativo produce envejecimiento prematuro, por lo que normalmente lo primero que aparece es una piel más envejecida, menos tersa y con nuevas manchas y arrugas. Incluso pueden aparecer enfermedades propias del envejecimiento. Otro de los puntos claves es la alteración del sistema cardiovascular, lo que produce un incremento de la tensión, arritmias, pérdida de fuerza muscular, bajada del rendimiento físico, etc. El Sistema Nervioso Central también se puede ver alterado, con alteraciones de la memoria, olvidos, lentitud en los pensamientos o problemas de claridad mental. Otros cambios físicos como rigidez, dolor articular o inflamación pueden ser síntoma de estrés oxidativo. El problema del estrés oxidativo es que se va extendiendo progresivamente por el cuerpo. Primero notaremos los síntomas en la piel, pero luego la muerte celular puede comprometer nuestra salud cardiovascular, el funcionamiento cerebral o los aparatos respiratorio y digestivo. Por eso es esencial para nuestra salud detectarlo lo antes posible y ponerle tratamiento. ¿Qué podemos hacer ante el estrés oxidativo? Cuando sufrimos estrés oxidativo, es importante prestar atención a los hábitos que nos ayuden a contrarrestar la acción de los radicales libres, aportando a nuestro organismo los antioxidantes necesarios a través de una alimentación adecuada que incluya vitaminas, minerales y enzimas antioxidantes. La nutrición es clave cuando hablamos de combatir el estrés oxidativo. Como hemos mencionado anteriormente, hay que evitar la actividad física de alta intensidad, pero siempre es aconsejable realizar ejercicio físico moderado. También existen productos sanitarios específicos para combatir el estrés oxidativo como Vitamono EF. Vitamono EF se presenta tanto en cápsulas orales para combatir el estrés oxidativo de las células de la piel y el cuerpo, como en formato de lipogel, lo que permite aplicarlo localmente incluso en las zonas más sensibles. Gracias a los tocotrienoles, Vitamono EF tiene un gran poder antioxidante que nos ayudará a combatir los síntomas y a evitar el daño oxidativo de las células. Además, previene y protege la piel de los efectos oxidativos tanto por agentes externos como la radiación ultravioleta como por factores internos, los llamados radicales libres.
¿Qué es la dermatitis seborreica en adultos?

La dermatitis seborreica es un trastorno frecuente de la piel que principalmente afecta a la cara y al cuero cabelludo. Se produce cuando el proceso de renovación celular se acorta, dando lugar a un rápido desprendimiento de las células que se adhieren entre sí hasta formar escamas visibles. Además de las escamas de color blanco o amarillento, provoca que se formen áreas grasosas, irritaciones o lesiones cutáneas. También puede aparecer en zonas oleosas del cuerpo, los lados de la nariz, las cejas, las orejas y los párpados, y su aspecto visible puede afectar psicológicamente a los pacientes, a pesar de que no es contagiosa. Esta afección cutánea afecta hasta 5% de la población y normalmente es mas frecuente en hombres que en mujeres. Puede aparecer tanto en los primeros meses de vida como entre la cuarta y la séptima década de vida, aunque cuando se produce en bebés se conoce comúnmente como costra láctea y suele desaparecer en unos meses o en pocos años. En adolescentes y adultos se puede confundir con la caspa aunque a diferencia de esta es una patología crónica, y suele presentar etapas de mejoría y empeoramientos provocados por diferentes factores, como por ejemplo, el estrés. La causa de este trastorno es desconocida, aunque sí que se asocia a ciertos factores como a las diversas especies de levaduras del género Malassezia que se encuentra en la secreción sebácea en la piel o a una respuesta irregular del sistema inmunitario. Sus principales síntomas suelen ser un intenso picor del cuero cabelludo, irritación, erupciones, hipersecreción sebácea, costras y descamación. A pesar de que es una enfermedad que reaparece en brotes, se puede prevenir o controlar evitando los factores desencadenantes y prestando una atención especial al cuidado del cuero cabelludo y la piel. Ya sabemos qué es la dermatitis seborreica, pero… ¿Cuáles son los factores desencadenantes de la dermatitis seborreica? Ciertos trastornos neurológicos o psiquiátricos, como la enfermedad de Parkinson o la depresión, hace aumentar las causas de desarrollar dermatitis seborreica. Asimismo, los sujetos con un sistema inmunitario debilitado, como el de personas con VIH, los receptores de un trasplante de órganos. personas pancreáticos alcohólica y algunos tipos de cáncer también favorece la aparición de la dermatitis seborreica. Un aumento de actividad de las glándulas sebáceas puede provocar una mayor acumulación de grasa en la piel. Las funciones de estas glándulas protegen nuestra piel y se encargan de la lubricación natural del pelo, para favorecer a que su crecimiento sea mas natural y cómodo, pero un exceso de actividad puede desembocar en un brote de dermatitis seborreica. Por eso, las personas con la piel grasa o con acné tienen más tendencia a desarrollarla. Los cambios hormonales son otra de las causas, pues estos cambios suelen conllevar un aumento de la producción de grasa de la piel y alterar la barrera cutánea. La obesidad altera la barrera epidérmica de la piel, haciendo que aumente la pérdida de agua y la sequedad. Por eso, las personas obesas son más propensas a sufrir ciertas enfermedades cutáneas, entre ellas la dermatitis seborreica. Los climas extremos o los cambios bruscos de temperatura también suelen provocar alteraciones en la barrera cutánea, que pueden desembocar en un brote de dermatitis seborreica. ¿Cuál es el tratamiento más efectivo para reducir la dermatitis seborreica? Ya que la piel de los pacientes de dermatitis seborreica es muy delicada y se irrita con facilidad, por lo que se recomienda el uso de cremas, champús y geles específicos con efecto antifúngico. Oliprox es una gama de productos especialmente indicada para el tratamiento de la dermatitis seborreica a base de climbazol y piroctona olamina, antifúngicos y antibacteriano de amplio espectro que aporta a la piel toda la protección que necesita. Oliprox Champú es un champú con acondicionador que exfolia el cabello aportando una acción antimicótica combinada. Oliprox Crema, por otro lado, es perfecto para hidratar la piel ejerciendo un efecto antiinflamatorio, y gracias a su novedosa tecnología con Cristales Líquidos facilita la penetración de activos. Además, es importante tomar una serie de medidas generales higiénicas, evitar las duchas con agua muy caliente, los ambientes con calefacciones centrales o aire acondicionado o las situaciones de mayor estrés emocional o fatiga. Los hábitos de vida saludables, llevar una dieta equilibrada y mantener la piel hidratada también facilitará que nuestra piel mejore. En cualquier caso, siempre lo aconsejable es consultar a nuestro dermatólogo para que establezca un diagnóstico y pueda recomendarnos el tratamiento más adecuado.
¿Tengo la piel seca?

La piel es el órgano que se encarga de aislarnos y protegernos del medio exterior, ejerciendo una función barrera esencial para nuestra supervivencia. Esta función barrera se desarrolla mejor cuando la piel está en buenas condiciones y el manto hidrolipídico está equilibrado. Sin embargo, tanto los factores internos como los medioambientales o externos pueden afectar a la salud de nuestra piel, debilitándola y haciendo que no cumpla su función óptimamente. Cuando hablamos de piel seca o xerosis nos referimos a la falta de hidratación en la piel, lo que resulta en una piel rugosa, áspera, tensa, rígida y en ocasiones descamada, que suele provocar incomodidad, tirantez y picor. Puede producirse por una deficiencia en los lípidos de la barrera dérmica, es decir, faltan lípidos esenciales para crear una buena barrera protectora y retener la hidratación, o por una deficiencia en factores naturales de hidratación como las sales o los azúcares. ¿Cómo reconocerla? La piel seca se puede reconocer porque tiene un aspecto característico: se vuelve rígida y rugosa debido al aumento de células muertas en la dermis y en ocasiones se puede producir descamación e incluso grietas. En cualquier caso, siempre es recomendable consultar a nuestro dermatólogo para que determine si padecemos piel seca, si ésta está causada por otra patología y el tratamiento más adecuado. Pero… ¿por qué pica? El picor es un síntoma típico de la piel seca que se produce como resultado de la deshidratación. Esta falta de agua produce alteraciones en la barrera cutánea, lo que hace que el sistema inmunitario reaccione liberando histamina y provocando que la piel reaccione de manera exagerada. Entonces es cuando sentimos ese picor que a veces puede resultar tan incómodo. Eso sí, el picor en la piel no siempre implica que padezcas piel seca, pues hay otras causas que provocan prurito, desde patologías como la psoriasis hasta el simple estrés. Por eso siempre es recomendable consultar a un especialista. ¿Cuáles son las causas de la piel seca? La piel seca puede aparecer por multitud de causas, si bien es cierto que hay personas más propensas a padecerla que otras. Entre las causas más frecuentes encontramos la edad, pues la piel pierde grosor con el paso de los años, el clima, especialmente los climas secos, el viento y el sol, la contaminación, ciertos medicamentos como los corticoides, el estrés y el cansancio, la calefacción, algunas enfermedades como la diabetes o no consumir la suficiente cantidad de agua a diario. ¿Qué puedo hacer para evitar la piel seca? No siempre es fácil combatir la sequedad, pues hay muchos factores que influyen en el daño de la barrera cutánea. Sin embargo, incluir algunos pasos en nuestra rutina de cuidado diario o procurar mantenernos hidratados seguramente mejore los síntomas de la piel seca en poco tiempo. Por eso, te dejamos algunos consejos para mantener tu piel hidratada y reducir la sintomatología: Evita los cambios bruscos de temperatura: Procura moderar la temperatura en torno a los 22º y mantener la humedad del ambiente cuando tengas la calefacción encendida. No abuses del agua caliente: El agua caliente reseca mucho la piel, por lo que es aconsejable ducharnos con agua tibia o fría. Además, es aconsejable usar geles específicos para pieles secas como Policalm Shower Gel, que hidrata y calma el prurito. Usa guantes: Protegen las manos del frío y evitan que se resequen. Agua, agua y agua: Intenta beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día e incluir en tu dieta alimentos ricos en agua y antioxidantes, como frutas y verduras. Hidrata tu piel a diario: Es esencial utilizar cremas hidratantes para restaurar la barrera dérmica. Para ello, Policalm Crema será tu aliado porque además de hidratar en profundidad, contiene activos calmantes como el Aloe Vera que calman el picor y ayuda a eliminar las células muertas de la piel.
Guía básica para el cuidado de la piel de tu bebé

La piel de los bebés es mucho más delicada, permeable y fina que la de un adulto. Por eso, se merece un mimo y cuidado especial, ya que tienen una piel muy frágil desde que nacen hasta los 3 años aproximadamente. Después del nacimiento, es normal que la piel de las extremidades y las manos esté algo arrugada, así como que se mude esa primera capa de piel y se le pelen las manos y muñecas, ¡no te asustes! Conforme va cumpliendo meses, su piel se normaliza y está suave e hidratada. Aún así, sigue siendo más fina, sensible y permeable, pues esta hipersensibilidad le resulta muy útil al bebé a la hora de conocer el mundo exterior y de percibir sensaciones. Por eso, es importante tomar algunas precauciones para evitar alteraciones cutáneas, aunque sin obsesionarnos con ello. La temperatura de la casa. Lo ideal es que la temperatura de vuestro hogar se mantenga constante a unos 24 grados, evitando subir más la calefacción para que no se reseque la piel del bebé abrigándolo más si fuera necesario. Elige la ropa adecuada. La piel de los bebés tienen poca tolerancia a las fibras artificiales y sustancias químicas, por eso, lo mejor es vestirlo con prendas hechas de tejidos naturales como el algodón o el lino. También es aconsejable cortar las etiquetas, que suelen provocar irritación, y lavar la ropa con detergentes ultrasuaves y sin suavizantes al menos durante el primer año de vida. Si se trata de un niño atópico, su piel es especialmente sensible a las fibras sintéticas y a la lana, por lo que debemos mantener estos cuidados incluso conforme se vaya haciendo mayor. El baño. Los bebés pueden bañarse diariamente o cada dos días con un jabón específico para bebés, aunque los recién nacidos sólo deben bañarse con agua tibia, e ir incorporando los jabones para bebés progresivamente. Lo primero es comprobar con un termómetro que la temperatura del agua es la adecuada: debe estar entre los 20º y 22º. Es aconsejable que el cuarto de baño esté a unos 37º y preparar todo lo que vayamos a necesitar previamente. Es importante controlar el tiempo del baño y no tener al bebé en la bañera más de 5 minutos, lavándole el cuero cabelludo a conciencia para eliminar el sudor y la suciedad justo antes de sacarle del agua, pues la cabeza es una zona por la que los bebés pierden mucho calor. Al secarlo, hay que hacerlo con delicadeza, dándole ligeros toquecitos y sin frotar, comprobando que no queda humedad en los pliegues de la piel. Para los bebés que sufren dermatitis atópica, los pediatras aconsejan bañarlos dos o tres veces por semana, pues la barrera cutánea se altera con el baño y pueden aparecer más síntomas. Si mantenemos una buena higiene al cambiarle el pañal, limpiando la zona con una esponja y le lavamos las manitas no hace falta darles un baño a diario, y menos usar jabón, a no ser que al pequeño le relaje el agua calentita antes de dormir. No te olvides de la hidratación. Después del baño no debemos olvidar aplicar con un suave masaje una crema hidratante que mejore la barrera de la piel y la mantenga hidratada. En el caso de los bebés con piel atópica, se les debe aplicar una crema específica para tratar los síntomas y cuidar la piel con dermatitis atópica como Eczaid, una crema con una innovadora fórmula que previene y restaura las alteraciones de la barrera cutánea hidratando la piel en profundidad. El cambio de pañal. La zona del pañal es una zona muy sensible y delicada. Por eso debemos limpiar el culito del bebé con toallitas especiales o con agua y un gel específico. Debemos realizar la limpieza desde la zona más limpia a la más sucia, y desde delante hacia detrás, procurando no arrastrar la suciedad. Una vez el bebé este limpio, debemos aplicar una crema o pomada que proteja la zona del pañal y evite irritaciones. Perfumes y colonias, sin alcohol. No es recomendable utilizar ningún tipo de perfume o colonia en el bebé, pues tienen un potencial irritante y alergizante bastante algo. Aún así, si decidimos usarlos, lo ideal es que se apliquen sobre la ropa en zonas que no pueda chupar, nunca directamente sobre la piel o el pelo del bebé, y siempre, siempre, utilizar colonias y perfumes sin alcohol. ¡Nos vamos de paseo! Cuando salgamos de paseo en los meses de otoño e invierno, debemos abrigar adecuadamente al bebé y cubrir las zonas más delicadas para protegerle del frío. Así evitaremos tanto resfriados como que el frío le reseque la piel. Aunque en esta época del año normalmente está nublado y no hay mucho sol, es esencial proteger la piel del bebé de la radiación solar aplicándole una crema solar específica en las zonas expuestas. Por ejemplo, Prototype Kids & Family además de proteger de los rayos UV, hidrata en profundidad la piel. Bebés con piel atópica. Es bastante frecuente que los niños sufran erupciones en la piel en ciertos momentos durante su desarrollo. Estas erupciones no suelen tener mayor importancia, pero sí que resultan bastante molestas porque provocan picor. Los eczemas irritan y enrojecen la piel, y los más pequeños pueden hacerse heridas al rascarse, por lo que hay que prestarles un cuidado especial. Para prevenir y tratar la aparición de estos eczemas y mantener la barrera cutánea en buen estado, se pueden aplicar cremas como Eczaid, que hidratan la piel, calman los síntomas y previenen la aparición de nuevos brotes. También es interesante utilizar jabones especiales para pieles atópicas. En cualquier caso, si observamos cualquier tipo de alteración en la piel de nuestro pequeño, lo mejor es acudir al dermatólogo para que evalúe el problema y elabore un diagnóstico para determinar el tratamiento más adecuado.