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Los mejores tips para aliviar el picor en la piel

El prurito, picor o picazón es una sensación molesta que se produce en la piel y que nos impulsa a rascar la zona. La escala del picor puede ir desde una ligera molestia hasta ser tan intenso y continuo que afecte a nuestras actividades diarias y calidad de vida. Dependiendo de la causa que produce el picor, la piel puede presentar un aspecto normal, áspero, enrojecido, inflamado, con escamas, manchas, etc. Para tratar el prurito es importante conocer la causa, ya que el picor se debe tratar desde el origen porque es un síntoma común a muchos padecimientos de la piel, desde picaduras de mosquito hasta condiciones más graves como el fallo renal. Algunas de las causas más comunes del picor son la xerosis, la irritación de la piel, las reacciones alérgicas, las picaduras, patologías de la piel como la psoriasis o la dermatitis atópica, enfermedades sistémicas, las infecciones por hongos, las cicatrices, algunos fármacos, la alergia solar y condiciones psicológicas como el estrés. Puedes saber más sobre los factores que producen prurito aquí. A pesar de que conocer la causa del picor nos puede ayudar a evitarlo y tratarlo, hay varios trucos que nos permiten aliviar el prurito de forma inmediata sea cual sea su origen. ¡Sigue leyendo para descubrirlos! ¡No te rasques! Rascarse es un placer y es difícil de controlar, sobre todo cuando sufrimos un intenso picor, pero el rascado sólo aumenta el picor y puede empeorar el estado de la piel con heridas, infecciones y sangrado. Al rascar, se liberan más sustancias inflamatorias que hacen que aumente el picor y sea más complicado romper el círculo de picor-rascado. Por eso, lo ideal es no rascar la zona mantener las uñas cortas y limpias para que, en el caso de que nos rasquemos, sea lo menos agresivo posible. Hidrata la piel La hidratación es esencial para mantener un buen estado de la barrera cutánea y una piel sana. Tanto beber suficiente agua como aplicar cremas hidratantes y humectantes a nivel local, va a permitir que la piel esté hidratada, especialmente en verano. Policalm Crema además de hidratar la piel contiene activos calmantes como el Polidocanol y el Mentol que alivian el picor, refrescan la piel y reparan las zonas irritadas. Puedes meterla en la nevera para potenciar el efecto frío para potenciar la acción calmante del prurito. En zonas pilosas y cuero cabelludo puedes aplicar Policalm Spray para hidratar y aliviar el picor de forma inmediata. Utiliza un gel adecuado Limpiar la piel elimina las impurezas que se acumulan durante el día, pero es importante hacerlo respetando la dermis y sin irritar. Policalm Shower Gel es un limpiador suave con activos calmantes e hidratantes que alivian los síntomas del picor, cuidando la piel para evitar irritaciones. Dúchate con agua fresca El agua caliente favorece la irritación y el enrojecimiento de la piel, lo que puede empeorar el picor y el estado de la barrera cutánea. Una ducha con agua fresca puede aliviar el picor y reducir la inflamación. Además puedes aplicar compresas frías a nivel local para calmar el prurito en una zona concreta. Evita el contacto con tejidos y sustancias irritantes Utiliza tejidos naturales como el algodón o el lino, que son más suaves, transpiran y no producen irritaciones en la piel. También es importante evitar productos de higiene y cosméticos con sustancias irritantes como el alcohol. Procura reducir el estrés El estrés suele aumentar el picor e incluso puede ser la principal causa que lo produce, por lo que es aconsejable intentar reducirlo a través de técnicas de relajación, deporte, meditación, terapia psicológica, etc.   Todas estas recomendaciones te van a ayudar a reducir y aliviar el picor, pero es importante consultar a un médico si el picor no mejora con estos consejos y dura más de dos semanas, te impide hacer vida normal, afecta a todo el cuerpo, aparece de forma repentina sin explicación o va acompañado de otros síntomas como fiebre.

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Rutina para pieles con urticaria

La urticaria es una lesión cutánea en forma de manchas rojizas e inflamadas que suelen provocar picor en la piel. La urticaria puede ser causada por una reacción alérgica a algún medicamento, comida o sustancia. Esto se debe a que la urticaria está asociada a la liberación de histamina que acompaña a las reacciones alérgicas, la cual produce el edema y el prurito característicos de la urticaria, dando lugar a que se formen las ronchas. Normalmente las urticarias se caracterizan por aparecer súbitamente acompañadas de un intenso prurito y desvanecerse en 24 horas. La urticaria se puede clasificar según su evolución en el tiempo en urticaria aguda, que suele durar menos de 24 horas, o urticaria crónica, si se prolonga más de seis semanas. Existe una variación de la urticaria conocida como angioedema que se manifiesta con una hinchazón intensa que afecta a la parte más profunda de la piel y suele producir más dolor que picazón. Este tipo de urticaria suele afectar a mucosas y suele resolverse espontáneamente. SÍNTOMAS DE LA URTICARIA: La urticaria se caracteriza por una inflamación de capa externa de la piel y la aparición de ronchas de color rojizo con bordes bien definidos y que suelen ser de color más pálido en el centro. Suele venir acompañada de un picor intenso o, en el caso del angioedema, de quemazón, dolor, ardor. Cuando, de manera excepcional, la urticaria o angioedema se asocian a un choque anafiláctico, se pueden producir dificultades para respirar que se derivan de la inflamación de la garganta, así como mareos, bajada de tensión arterial e incluso pérdida de consciencia. CAUSAS QUE PRODUCEN URTICARIA: Según la causa de la urticaria, podemos clasificarla en: Urticaria inmunológica: cuando la respuesta del sistema inmunológico a ciertos agentes desencadena la liberación de histamina. Esta reacción puede ser provocada por: Alimentos variados como frutos secos, huevos, cereales, etc.  Medicamentos antibióticos.  Infecciones víricas, bacterianas o parásitos.  Picaduras de insectos. Enfermedades autoinmunes, dando lugar a lo que se conoce como urticaria autoinmune, un tipo de urticaria crónica. Estrés emocional. Suele ir acompañado de otra causa, pero suelen empeorar los síntomas que provoca la urticaria. Suele producirse por cambios en la rutina, conflictos familiares o laborales, exceso de trabajo, o cualquier otro factor que nos genere estrés.  Urticaria no inmunológica: cuando la liberación de histamina la produce el propio agente en sí, por ejemplo la producida por: Medicamentos varios como la aspirina, penicilina, antidepresivos, antiinflamatorios no esteroideos, hipertensivos, etc.  Alimentos como los colorantes o las fresas.  Por agentes físicos como el rascado, la presión, la vibración, los cambios de temperatura, la exposición solar, el sudor, el agua o por contacto con algunas sustancias como las hojas de la ortiga. A este tipo se les conoce como urticarias físicas.  Trastornos de la sangre como el linfoma o la leucemia.  Enfermedades infecciosas, especialmente los virus en niños.  RUTINA PARA PIELES CON URTICARIA: Dependiendo del tipo de urticaria, es importante acudir a nuestro médico para identificar si nos enfrentamos a una urticaria aguda o crónica y establecer la posibles causas que han provocado su aparición. Así, una vez establecido un diagnóstico, podremos determinar la mejor forma de abordar el problema. Aún así, hay productos que nos pueden ayudar a aliviar los síntomas, reduciendo la inflamación de la piel y calmando el picor. Para limpiar una piel con urticaria, es recomendable utilizar un gel con una base suave como Policalm Shower Gel, que respeta la barrera cutánea y no altera el pH de la piel. Su fórmula con Urea, Extracto de Camomila y Oliva, Betaína, Alantoína, Aloe Vera, Vitamina E, Pantenol y Bisabolol calma e hidrata la piel, aliviando el prurito o picor. Además es importante que las duchas sean cortas y con agua tibia. Una vez limpia la piel, podemos aplicar Policalm Crema, que ayuda a controlar el picor, hidrata la piel y calma las zonas irritadas gracias a su fórmula con Polidocanol, Urea y Azulenos, de ahí su sobrenombre de «calma azul». Y además de aliviar rápidamente el prurito, proporciona una sensación de frescor y confort que resulta muy agradable.  En los casos en los que la urticaria se extienda al cuero cabelludo, podemos usar también Policalm Shower Gel para el lavado del cabello, y complementar el tratamiento con Policalm Spray, nuestro producto sanitario para tratar el picor en el cuero cabelludo y zonas pilosas. Gracias al Policadonol, la Urea y el Mentol proporciona un alivio y un frescor inmediatos, hidratando la zona en profundidad y sin dejar residuo graso.  Así, nuestra línea Policalm  no sólo te ayudará a calmar la intensa picazón que causa la urticaria, sino que también reduce la irritación, restaurando la barrera cutánea y manteniendo la piel hidratada y protegida. 

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¿Por qué nos pica la piel?

El picor en la piel o prurito es una sensación incómoda que puede incluso llegar a afectar a nuestra vida diaria. Esta picazón puede llevarnos a querer rascarnos intensamente, sin embargo, rascarse de manera reiterada puede empeorar los síntomas, irritar la piel e incluso provocar heridas. Ahora bien, ¿por qué se produce el picor en la piel? Las causas que provocan el prurito son diversas, pero es importante identificar cuál es la raíz del problema para poder ponerle solución a largo plazo. Eso sí, siempre podemos aplicar productos que alivien los síntomas y dejen la piel hidratada como Policalm Crema, que tiene propiedades calmantes y repara la piel. La crema se puede complementar con Policalm Shower Gel que limpia suavemente la piel y calma el picor.  ¿Cuáles son las causas más comunes del picor en la piel? Irritación: Determinados tejidos, los productos químicos o de limpieza, los jabones, las picaduras de insectos, algunas plantas y otras sustancias pueden irritar la piel y causar picor en la zona, por lo que es aconsejable evitar el contacto con estos agentes y proteger la piel de su exposición.  Reacciones alérgicas: Dependiendo de la persona, hay diversas sustancias, animales, insectos, picaduras, productos cosméticos, plantas o tejidos que pueden causar una reacción alérgica en la piel con el consecuente prurito y erupción. Incluso hay reacciones a ciertos fármacos que pueden provocar picazón, por lo que es importante identificar el agente que nos provoca la alergia para poner las medidas necesarias.  Alergia solar: La radiación solar puede causar el desarrollo de muchas patologías cutáneas, por ejemplo la erupción polimófica lumínica conocida comúnmente como alergia al sol. Se suele identificar porque, tras la exposición al sol, se manifiestan síntomas como picor, dolor o enrojecimiento de la piel en las zonas que han estado expuestas.  Estrés: Muchas veces no somos conscientes de impacto que tiene nuestro estado emocional o mental en nuestro cuerpo. Por ejemplo, en situaciones de estrés o ansiedad podemos notar que en la piel aparecen granos, sequedad o incluso un molesto picor en respuesta al nerviosismo. Xerosis: Como xerosis o piel seca se conoce la falta de hidratación en la piel, normalmente provocada por la edad, no beber suficiente agua o enfermedades como la diabetes. Suele causar tirantez, picor e incluso la aparición de escamas.  Eczema atópico: Los eczemas son reacciones inflamatorias que provocan placas descamativas, secas y enrojecidas en la superficie de la piel. Suelen causar un intenso picor e incluso dolor en la zona. Para estos casos específicos, recomendamos Eczaid, nuestra crema para el alivio y prevención de los síntomas del eczema atópico. Psoriasis: La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se desarrolla en fases de brotes. Sus síntomas más habituales son la picazón o el ardor, piel seca y agrietada, y zonas enrojecidas y cubiertas por escamas, entre otros. Para esta patología, en Olyan Farma contamos con Bionatar, nuestra gama de productos específicos para tratar y aliviar los síntomas de la psoriasis. Sarna: La sarna es una afección cutánea provocada por ácaros, pequeños parásitos que provocan erupciones, irritación y una intensa picazón. Se contagia por contacto, pero no es peligrosa y se puede tratar.  Enfermedades internas: A veces, el picor en la piel puede ser síntoma de otra enfermedad que permanece oculta, como anemia, insuficiencia renal, enfermedad hepática, problemas de tiroides y ciertos tipos de cáncer, por ejemplo cuando un lunar pica puede ser una señal de que se está convirtiendo en melanoma.  Hongos: Las infecciones con hongos también suelen conllevar un intenso picor en la piel que suele aparecer en pies, manos, axilas o espalda. Además, suelen manifestarse con manchas escamosas de color blanco o rojizo. Hay diversos tipos de hongos que provocan distintos tipos de afecciones.  Cicatrices: El proceso de cicatrización puede conllevar también picor, así como tirantez y sequedad en la zona.  Embarazo: Durante el embarazo se producen cambios significativos en el cuerpo de la mujer, entre ellos es un síntoma frecuente sufrir prurito abdominal provocado por el estiramiento de la piel que produce el crecimiento del útero.  En cualquier caso, si sufres picor en la piel y desconoces la causa, lo mejor siempre es consultar a un especialista que pueda hacer un diagnóstico adecuado y ponerle solución al problema. Eso sí, la mejor forma de prevenir toda clase de enfermedades cutáneas es la hidratación intensa y el cuidado íntegro de la piel con productos como Boskin, que cuenta con una crema emoliente y ultrahidratante y un gel respetuoso hasta con las pieles más sensibles. 

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La primavera y el despertar de las alergias

Cuando hablamos de alergia lo primero que nos viene a la mente es esa sensación de picor en la nariz y los ojos, lagrimeo, estornudos muy seguidos, mocos, tos… ¿Pero por qué se producen estos síntomas? Todo este cuadro sintomático se debe a una reacción de defensa del organismo contra sustancias externas que penetran en el cuerpo, ya sea a través del aparato digestivo, el aparato respiratorio, sean absorbidas o atraviesen la piel. Es normal haber escuchado hablar alguna vez de alergia, pues es una patología muy frecuente y se calcula que una cuarta parte de las personas de los países desarrollados la padecen, y los síntomas que causa a veces son claros e intensos de reconocer, pero otras apenas causan molestias. Sin embargo, la alergia ha aumentado muchísimo en estos últimos años, probablemente debido al estilo de vida en las ciudades y a la contaminación, pues es un trastorno que depende tanto de la genética como del ambiente que nos rodea. El cambio climático también es uno de los principales causantes de las alergias, pues su aumento en los últimos años ha hecho que se prolongue el periodo de polinización, haciendo que la primavera dure más tiempo y con ella, las alergias. Por otro lado, también influyen los factores genéticos, con los que nacemos heredados de nuestros padres, y estudios demuestran que hay varios genes implicados en el desarrollo de alergias. Es decir, los hijos de padres alérgicos tienen más posibilidades de padecer alergias, aunque no quiere decir que vayan a desarrollarla. De hecho, es bastante corriente que padres e hijos desarrollen las mismas alergias porque comparten ambiente, pero eso no quiere decir que las hayan heredado. Una de las curiosidades de las alergias es que no está presente en el nacimiento, sino que van apareciendo con el paso de tiempo según nos vamos exponiendo a diferentes sustancias del ambiente en el que crecemos, por eso es más frecuente que se produzcan en niños y adolescentes, aunque pueden aparecer en cualquier momento de la vida. Aunque no sea muy frecuente, hay algunos casos en los que la alergia se desarrolla durante el embarazo del bebé y a los pocos días de nacer aparecen síntomas, o incluso pueden aparecer en personas ancianas de repente. Otra de las cosas más curiosas, es que la alergia suele aparecer frente a sustancias que durante años se han tolerado perfectamente y de repente nuestro organismo deja de tolerar, como frutos secos, marisco, animales, etc. ¿Por qué nos pica la piel cuando tenemos alergia? Varias alergias antes de producir otros síntomas pueden presentarse en forma de urticaria con ronchas o picores en la piel. Ahora bien, las causas del prurito pueden ser muy diversas: desde alergia a algún alimento o tejido hasta la llegada de la menopausia o un problema en el hígado, aunque suelen producirse debido a un trastorno cutáneo. En cualquiera de estos casos, el picor aparece cuando se produce una alteración en la piel porque la barrera cutánea está dañada, provocando que la piel reaccione de manera exagerada ante estímulos que no le afectarían en su estado normal, pero sí cuando la piel está sensible. Esta reacción puede ser desde una leve molestia a una molestia insoportable, que nos obliga a rascarnos de forma intensa, llegando incluso a causarnos lesiones por el rascado. Para calmar el picor, uno de los factores imprescindibles es llevar ropa adecuada, es decir, elegir tejidos de algodón y evitar las prendas de fibras sintéticas. El sudor también puede empeorar el prurito, por lo que después de realizar alguna actividad física, es necesario aclarar la piel y el cambio de ropa lo antes posible. Aparte de tener una buena higiene, es importante una buena hidratación, pues mejora el estado de la piel y alivia los síntomas. Para ello, lo ideal es utilizar productos específicos con activos calmantes como Policalm Crema, que hidrata y suaviza las zonas irritadas de la piel, dejando una sensación de alivio del picor y confort inmediatos gracias al Polidocanol, el Aloe Vera y el Pantenol. En cualquier caso, si sufres un picor intenso y constante en la piel y no tienes clara la causa, te recomendamos asistir a un especialista que analice y diagnostique tus síntomas para poder aplicar el tratamiento más adecuado.

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¿Qué es la dermatitis seborreica en adultos?

La dermatitis seborreica es un trastorno frecuente de la piel que principalmente afecta a la cara y al cuero cabelludo. Se produce cuando el proceso de renovación celular se acorta, dando lugar a un rápido desprendimiento de las células que se adhieren entre sí hasta formar escamas visibles. Además de las escamas de color blanco o amarillento, provoca que se formen áreas grasosas, irritaciones o lesiones cutáneas. También puede aparecer en zonas oleosas del cuerpo, los lados de la nariz, las cejas, las orejas y los párpados, y su aspecto visible puede afectar psicológicamente a los pacientes, a pesar de que no es contagiosa. Esta afección cutánea afecta hasta 5% de la población y normalmente es mas frecuente en hombres que en mujeres. Puede aparecer tanto en los primeros meses de vida como entre la cuarta y la séptima década de vida, aunque cuando se produce en bebés se conoce comúnmente como costra láctea y suele desaparecer en unos meses o en pocos años. En adolescentes y adultos se puede confundir con la caspa aunque a diferencia de esta es una patología crónica, y suele presentar etapas de mejoría y empeoramientos provocados por diferentes factores, como por ejemplo, el estrés. La causa de este trastorno es desconocida, aunque sí que se asocia a ciertos factores como a las diversas especies de levaduras del género Malassezia  que se encuentra en la secreción sebácea en la piel o a una respuesta irregular del sistema inmunitario. Sus principales síntomas suelen ser un intenso picor del cuero cabelludo, irritación, erupciones, hipersecreción sebácea, costras y descamación. A pesar de que es una enfermedad que reaparece en brotes, se puede prevenir o controlar evitando los factores desencadenantes y prestando una atención especial al cuidado del cuero cabelludo y la piel. Ya sabemos qué es la dermatitis seborreica, pero… ¿Cuáles son los factores desencadenantes de la dermatitis seborreica? Ciertos trastornos neurológicos o psiquiátricos, como la enfermedad de Parkinson o la depresión, hace aumentar las causas de desarrollar dermatitis seborreica. Asimismo, los sujetos con un sistema inmunitario debilitado, como el de personas con VIH, los receptores de un trasplante de órganos. personas pancreáticos alcohólica y algunos tipos de cáncer también favorece la aparición de la dermatitis seborreica. Un aumento de actividad de las glándulas sebáceas puede provocar una mayor acumulación de grasa en la piel. Las funciones de estas glándulas protegen nuestra piel y se encargan de la lubricación natural del pelo, para favorecer a que su crecimiento sea mas natural y cómodo, pero un exceso de actividad puede desembocar en un brote de dermatitis seborreica. Por eso, las personas con la piel grasa o con acné tienen más tendencia a desarrollarla. Los cambios hormonales son otra de las causas, pues estos cambios suelen conllevar un aumento de la producción de grasa de la piel y alterar la barrera cutánea. La obesidad altera la barrera epidérmica de la piel, haciendo que aumente la pérdida de agua y la sequedad. Por eso, las personas obesas son más propensas a sufrir ciertas enfermedades cutáneas, entre ellas la dermatitis seborreica. Los climas extremos o los cambios bruscos de temperatura también suelen provocar alteraciones en la barrera cutánea, que pueden desembocar en un brote de dermatitis seborreica. ¿Cuál es el tratamiento más efectivo para reducir la dermatitis seborreica? Ya que la piel de los pacientes de dermatitis seborreica es muy delicada y se irrita con facilidad, por lo que se recomienda el uso de cremas, champús y geles específicos con efecto antifúngico. Oliprox es una gama de productos especialmente indicada para el tratamiento de la dermatitis seborreica a base de climbazol y piroctona olamina, antifúngicos y antibacteriano de amplio espectro que aporta a la piel toda la protección que necesita. Oliprox Champú es un champú con acondicionador que exfolia el cabello aportando una acción antimicótica combinada. Oliprox Crema, por otro lado, es perfecto para hidratar la piel ejerciendo un efecto antiinflamatorio, y gracias a su novedosa tecnología con Cristales Líquidos facilita la penetración de activos. Además, es importante tomar una serie de medidas generales higiénicas, evitar las duchas con agua muy caliente, los ambientes con calefacciones centrales o aire acondicionado o las situaciones de mayor estrés emocional o fatiga. Los hábitos de vida saludables, llevar una dieta equilibrada y mantener la piel hidratada también facilitará que nuestra piel mejore. En cualquier caso, siempre lo aconsejable es consultar a nuestro dermatólogo para que establezca un diagnóstico y pueda recomendarnos el tratamiento más adecuado.

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¿Tengo la piel seca?

La piel es el órgano que se encarga de aislarnos y protegernos del medio exterior, ejerciendo una función barrera esencial para nuestra supervivencia. Esta función barrera se desarrolla mejor cuando la piel está en buenas condiciones y el manto hidrolipídico está equilibrado. Sin embargo, tanto los factores internos como los medioambientales o externos pueden afectar a la salud de nuestra piel, debilitándola y haciendo que no cumpla su función óptimamente. Cuando hablamos de piel seca o xerosis nos referimos a la falta de hidratación en la piel, lo que resulta en una piel rugosa, áspera, tensa, rígida y en ocasiones descamada, que suele provocar incomodidad, tirantez y picor. Puede producirse por una deficiencia en los lípidos de la barrera dérmica, es decir, faltan lípidos esenciales para crear una buena barrera protectora y retener la hidratación, o por una deficiencia en factores naturales de hidratación como las sales o los azúcares. ¿Cómo reconocerla? La piel seca se puede reconocer porque tiene un aspecto característico: se vuelve rígida y rugosa debido al aumento de células muertas en la dermis y en ocasiones se puede producir descamación e incluso grietas. En cualquier caso, siempre es recomendable consultar a nuestro dermatólogo para que determine si padecemos piel seca, si ésta está causada por otra patología y el tratamiento más adecuado. Pero… ¿por qué pica? El picor es un síntoma típico de la piel seca que se produce como resultado de la deshidratación. Esta falta de agua produce alteraciones en la barrera cutánea, lo que hace que el sistema inmunitario reaccione liberando histamina y provocando que la piel reaccione de manera exagerada. Entonces es cuando sentimos ese picor que a veces puede resultar tan incómodo. Eso sí, el picor en la piel no siempre implica que padezcas piel seca, pues hay otras causas que provocan prurito, desde patologías como la psoriasis hasta el simple estrés. Por eso siempre es recomendable consultar a un especialista. ¿Cuáles son las causas de la piel seca? La piel seca puede aparecer por multitud de causas, si bien es cierto que hay personas más propensas a padecerla que otras. Entre las causas más frecuentes encontramos la edad, pues la piel pierde grosor con el paso de los años, el clima, especialmente los climas secos, el viento y el sol, la contaminación, ciertos medicamentos como los corticoides, el estrés y el cansancio, la calefacción, algunas enfermedades como la diabetes o no consumir la suficiente cantidad de agua a diario. ¿Qué puedo hacer para evitar la piel seca? No siempre es fácil combatir la sequedad, pues hay muchos factores que influyen en el daño de la barrera cutánea. Sin embargo, incluir algunos pasos en nuestra rutina de cuidado diario o procurar mantenernos hidratados seguramente mejore los síntomas de la piel seca en poco tiempo. Por eso, te dejamos algunos consejos para mantener tu piel hidratada y reducir la sintomatología: Evita los cambios bruscos de temperatura: Procura moderar la temperatura en torno a los 22º y mantener la humedad del ambiente cuando tengas la calefacción encendida. No abuses del agua caliente: El agua caliente reseca mucho la piel, por lo que es aconsejable ducharnos con agua tibia o fría. Además, es aconsejable usar geles específicos para pieles secas como Policalm Shower Gel, que hidrata y calma el prurito. Usa guantes: Protegen las manos del frío y evitan que se resequen. Agua, agua y agua: Intenta beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día e incluir en tu dieta alimentos ricos en agua y antioxidantes, como frutas y verduras. Hidrata tu piel a diario: Es esencial utilizar cremas hidratantes para restaurar la barrera dérmica. Para ello, Policalm Crema será tu aliado porque además de hidratar en profundidad, contiene activos calmantes como el Aloe Vera que calman el picor y ayuda a eliminar las células muertas de la piel.

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¿Por qué nos pica la cabeza?

Cuando nos comienza a picar la cabeza, lo primero que pensamos es que tenemos unos indeseables inquilinos viviendo en nuestro pelo. Sin embargo, esa es sólo una de las muchas causas que puede provocar picor en el cuero cabelludo, pues hay una gran variedad de desencadenantes del prurito, desde ciertas patologías hasta a simples respuestas del organismo a factores internos o externos. A continuación, te explicamos algunas de las causas más frecuentes que pueden provocar picor. Factores ambientales. Si con la llegada del invierno te ha comenzado a picar la cabeza, lo más normal es que no tengas de qué preocuparte. El frío y la humedad sumados a los bruscos cambios de temperatura y la calefacción suelen provocar que se produzca sequedad en el cuero cabelludo, lo que suele a su vez provocar tirantez y picor. Los rayos UV, la contaminación, los peinados tirantes, los gorros, los cascos, el uso de productos químicos como los tintes… hay una gran variedad de factores externos que aumentan la sensibilidad y provocan picor en el cuero cabelludo. Factores internos. Pero no sólo los factores que nos rodean son desencadenantes del prurito, también hay multitud de factores internos que pueden provocar sensibilidad y picor en el cuero cabelludo. Factores emocionales como el estrés o la ansiedad, o un desequilibrio hormonal es lo qeu puede estar detrás de nuestros picores de cabeza. Caspa. Una de las causas más famosas es la caspa, unas costras blancas de mayor o menor tamaño que se producen debido a una renovación extremadamente rápida de las células de la epidermis, que se acumulan formando capas que luego se desprenden y suelen visibles tanto en el cabello como en los hombros. Suele provocar irritación y picor en el cuero cabelludo, y aunque no es perjudicial, suele afectar a la autoestima debido a que es una afección bastante visible. Patologías cutáneas. Hay ciertas enfermedades como la dermatitis seborreica o la psoriasis del cuero cabelludo que pueden provocar un intenso picor en la cabeza acompañado de irritación e inflamación. En estos casos también se suelen observar alteraciones cutáneas importantes como sarpullidos o eczemas que provocan descamaciones similares a la caspa e incluso dolor. En estos casos, o si tenemos cualquier duda de la causa que provoca que nos pique la cabeza, lo mejor es acudir a un dermatólogo especialista que elabore un diagnóstico y pueda recomendarnos el tratamiento más adecuado para nuestra patología y descartar que pueda tratarse de otra enfermedad, pues este tipo de trastornos de la piel pueden confundirse fácilmente entre sí o con la caspa. Piojos. Los inquilinos de los que hablábamos en el primer párrafo no son otros que los piojos, unos pequeños parásitos de color marrón grisáceo que habitan en el cuero cabelludo. Suelen ser frecuentes entre los niños, aunque también pueden afectar a los adultos. Se contagian por contacto directo entre  cabelleras o a través de objetos como peines o toallas compartidos, pero no son capaces de saltar o volar de cabeza en cabeza. Se pueden ver en el cabello a simple vista, así como las liendres, los diminutos huevos que suelen dejar pegados al nacimiento del cabello. No siempre causan picor, aunque suele ser un síntoma habitual provocado por el contacto con la saliva y las heces de estos parásitos. Sea cual sea la causa del picor, lo mejor es no rascarse, pues aunque provoque un alivio inmediato, a la larga puede producir heridas que empeorarán la situación. Ahora bien, si el picor está producido por caspa, factores ambientales o internos, o enfermedades cutáneas, es importante mantener el cuero cabelludo hidratado para evitar la sequedad y tirantez y aliviar el prurito. También es aconsejable evitar lavarnos el cabello con agua muy caliente, pues reseca el cuero cabelludo, aumentando la sensibilidad y la irritación. Todo esto siempre teniendo en cuenta la opinión de un especialista médico, sobre todo si la causa principal del picor es una enfermedad. Otra opción es utilizar productos específicos que calmen la irritación y alivien el picor como Policalm Spray, un producto sanitario para el tratamiento del picor en cuero cabelludo y zonas pilosas. Su composición calma el picor al instante e hidrata en profundidad, proporcionando frescor y una agradable sensación de confort. Además, no deja residuo graso, por lo que puede usarse en cualquier momento.

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Prepara tu piel para el frío: El manual básico.

Por un momento parecía que no iba a llegar, pero poco a poco el otoño se va adueñando del clima y los días se vuelven más húmedos y fríos. Este cambio climatológico afecta a nuestro organismo de muchas formas diferentes, pero tiene un especial impacto en el órgano que envuelve y protege todo nuestro cuerpo: la piel. Irritaciones, rojeces, sequedad y descamación son algunos de los síntomas propios de esta época, pues el frío altera la película hidrolipídica de nuestra piel, haciendo que la actividad de las glándulas sebáceas sea menor, y tiene un efecto vasoconstrictor, disminuyendo la cantidad de oxígeno y nutrientes que reciben las células cutáneas. Para minimizar el efecto negativo de estos meses del año, hemos elaborado un pequeño manual para que prepares adecuadamente tu piel para el frío. 1. Agua y más agua. Hidratar la piel es uno de los puntos más importantes para evitar la sequedad y descamación. En los meses de otoño e invierno la calefacción seca mucho el ambiente, lo que hace que sea vital hidratarse correctamente a todos los niveles. Y cuando hablamos de hidratación, no sólo nos referimos a beber agua (que también), sino a comer agua. Los alimentos ricos en ella como frutas y verduras te ayudarán a mantener la hidratación y te aportarán nutrientes esenciales para tu piel. Además de la hidratación interna, también es importante hidratarnos aplicando una crema adecuada para nuestro tipo de piel por todo el cuerpo. Por ejemplo, Policalm crema es ideal para esta época porque hidrata la piel en profundidad y alivia los síntomas de la sequedad como el picor o la irritación, eliminando las células muertas que se suelen acumular en la piel en otoño. ¡Úsala las veces que necesites! 2. ¡Abrígate bien! El aire frío y el viento son algunos de los factores ambientales que debilitan la barrera cutánea de la piel. Cuando salgas a la calle, asegúrate de abrigarte bien, especialmente las zonas sensibles como las manos o la cara. Lo ideal es usar varias capas de ropa, pues así nos garantizamos poder adaptarnos  a las distintas temperaturas. Añade a tu look los gorros y bufandas que, además de protegerte del frío, son los complementos perfectos para esta temporada. 3. No descuides tu rutina de limpieza. En los meses de otoño e invierno es habitual que se acumulen más células muertas en la piel debido a los cambios bruscos de temperatura. Por eso, es imprescindible tener una buena rutina de limpieza diaria, para que la piel respire y eliminar las células muertas, restos de polución y otras sustancias que se depositan en ella a lo largo del día. Esta rutina debe incluir limpieza, exfoliación una vez a la semana e hidratación. 4. ¡Muévete! Hacer ejercicio estimula la circulación, lo que hace que lleguen más oxígeno y nutrientes a las células. También nos ayuda a eliminar toxinas y a mantener un cuerpo más firme, lo que favorece que la piel se mantenga en forma. 5. Protégete del sol. No nos cansamos de repetir que el sol otoñal, a pesar de ser más suave o de que el día esté nublado, sigue emitiendo radiaciones perjudiciales para la piel. Por eso es importantísimo proteger las zonas expuestas al sol como la cara o las manos con un buen protector solar como  Prototype 50+ durante todo el año. 6. Cuida tus labios. Las zonas más sensibles de la piel son las que se ven más afectadas cuando llega el frío, especialmente los labios. Debemos prestar especial atención a estas zonas para que no sufran, se sequen y se agrieten durante el otoño. Para ello, podemos exfoliar los labios y aplicar continuamente bálsamos labiales – nunca está de más llevar uno siempre encima – que los hidraten y protejan. 7. Evita el exceso de calor y los cambios bruscos de temperatura. La calefacción al máximo, ducharse con agua casi hirviendo o ponerse delante de la estufa son algunos de los placeres del otoño y el invierno, sobre todo si eres una persona friolera. Sin embargo, por muy placentero que nos pueda parecer, estos hábitos provocan sequedad e irritación en la piel, por lo que es mejor ducharse con agua tibia y abrigarse un poco más antes de subir la calefacción. Además, es aconsejable evitar los cambios drásticos de temperatura, pues aumenta la aparición de vasos dilatados y rojeces. ¡Así de fácil es disfrutar del otoño con una piel radiante!

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Psoriasis: resolviendo dudas

Psoriasis es una palabra que probablemente hemos escuchado más de una vez, pues es una afección cutánea bastante común y que sufre un 2,3% de la población española. Sin embargo, en muchos casos no tenemos claro qué es y qué implica esta enfermedad. ¿Es contagiosa? ¿Se cura? ¿Cómo se manifiesta? En este artículo respondemos a las principales dudas y cuestiones que pueden surgir acerca de esta patología. ¿Qué es la psoriasis? Cuando hablamos de psoriasis nos referimos a una enfermedad frecuente de la piel que se caracteriza por la aparición de lesiones escamosas engrosadas e inflamadas que tienen su origen en un trastorno autoinmune. Este trastorno del sistema inmunológico provoca que las células de la última capa de la piel tengan un nivel de crecimiento mucho más rápido de lo normal, dando lugar a esas escamas blanquecinas que denominamos placas psoriásicas. No se conoce su causa con seguridad, aunque existen factores genéticos que favorecen el desarrollo de la enfermedad. ¿Cuáles son sus síntomas? Las placas psoriásicas se presentan en forma de zonas enrojecidas e inflamadas cubiertas por escamas blanquecinas, que suelen ir acompañadas de picor, ardor e incluso dolor. Pueden localizarse en cualquier parte del cuerpo, aunque suelen aparecer con mayor frecuencia en codos, rodillas, cuero cabelludo, abdomen, espalda y uñas. ¿Es contagiosa? La psoriasis no es una enfermedad contagiosa, aunque la visibilidad de las lesiones suele tener un impacto importante sobre la calidad de vida de los pacientes. ¿Se trata de una patología crónica? Actualmente, no existe cura para la psoriasis, aunque la mayoría de los tipos de psoriasis tienen ciclos, con brotes que duran semanas o meses y que luego disminuyen e incluso llegan a remitir totalmente. A pesar de ser una patología crónica, hay tratamientos muy efectivos que permiten mantener la enfermedad bajo control y eliminar o disminuir los síntomas durante periodos más o menos prolongados. Por ejemplo, Bionatar crema es un producto sanitario no invasivo diseñado para controlar las irritaciones e inflamaciones de la piel causadas por la psoriasis. Su fórmula única rica en ictiol, extracto de sauce blanco, ácido salicílico y provitamina D3 ayuda a eliminar y suavizar las escamas, disminuyendo la sensación de picor y el enrojecimiento. Adoptar medidas en nuestro estilo de vida que eviten los factores desencadenantes de los brotes de psoriasis como el tabaco, el alcohol o el estrés, también nos facilitará controlar los síntomas de la enfermedad.

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Cómo reconocer el eczema atópico en bebés

El eczema atópico, también conocido como dermatitis atópica o simplemente eczema o eccema, es una patología cutánea bastante común que afecta al 10% de los bebés y niños aproximadamente. Se suele manifestar por primera vez en el primer año de vida y aparece como una erupción roja o grisácea, inflamatoria y pruriginosa, normalmente en las zonas de flexión como el interior de codos y rodillas. No se conoce la causa exacta de la dermatitis atópica, aunque posiblemente se debe a una combinación de condiciones hereditarias y cotidianas que desencadenan su aparición. Normalmente, los síntomas del eczema atópico son bastante sencillos de identificar. El primer signo de dermatitis atópica suele ser el enrojecimiento, descamación e inflamación de la piel, acompañado de un intenso picor. Lo más habitual es sentir la piel seca y rugosa, incluso llegando a formar ampollas y costras que pueden supurar. Frecuentemente, estas erupciones se producen en zonas de flexión, como la parte interna de los codos y detrás de las rodillas, aunque puede producirse en otras zonas como el cuello, la cara las manos o los pies, especialmente en bebés. Otro signo característico de la dermatitis atópica es su evolución. Esta enfermedad progresa en brotes que se suceden con periodos de remisión. Durante los brotes, la piel empeora y se acentúan los síntomas, mientras que en las remisiones desaparecen, aunque la piel suele presentar sequedad de forma permanente. Existen factores desencadenantes que favorecen la aparición de brotes como el estrés, los tejidos sintéticos, agentes irritantes como el cloro de las piscinas, infecciones, el sudor o temperaturas extremas. En los bebés, además, podemos identificar esta patología por la incomodidad que produce debido a la intensidad del picor. Esto provoca que se rasquen hasta el punto de hacerse heridas, incluso que no puedan dormir por la noche. Además, los niños que sufren eczema atópico suelen desarrollar otras patologías como asma o alergias. Ante la presencia de síntomas que nos hagan sospechar que nuestro hijo sufre dermatitis atópica, lo mejor es llevarlo a su dermatólogo para que nos confirme si se trata de eczema atópico o no, así como para que nos facilite información detallada y un tratamiento para aliviar la sintomatología. En cualquier caso, lo más aconsejable suele ser mantener la piel hidratada en todo momento con productos específicos como Eczaid crema, que restauran la barrera cutánea y calman el picor y la irritación, y evitar en la medida de lo posible los factores desencadenantes de los brotes del eczema.

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